La confirmación de la visita del Papa León XIV a la Basílica de Luján generó una profunda emoción en la comunidad católica argentina. Para monseñor Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, se trata de un acontecimiento que excede ampliamente la organización de un viaje apostólico y adquiere una enorme dimensión espiritual e histórica.
En diálogo con Diario El Zonda Digital, Scheinig expresó su “profunda gratitud, alegría y emoción” por la llegada del Santo Padre y remarcó el significado que tiene para los creyentes la presencia del Papa en el país.
“Para los creyentes, la confirmación de la visita del Papa no es un hecho meramente organizativo, sino un acontecimiento de enorme densidad espiritual e histórica”, sostuvo el arzobispo.
En ese sentido, explicó que la figura del Papa tiene un fuerte valor simbólico para los cristianos, porque representa al Pastor de la Iglesia que sale al encuentro de su pueblo. “Viene el Pastor de la Iglesia a confirmarnos en la fe”, afirmó.
Scheinig recordó además que, desde Pablo VI y a través de los pontificados de Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y ahora León XIV, los papas han desarrollado una tarea misionera que los lleva a recorrer distintos lugares del mundo para encontrarse con las comunidades.
“El Papa es el servidor de los servidores, y mediante gestos concretos realiza esa labor de comunión que tanto necesita la humanidad. Por eso, que el Papa León XIV venga a la Argentina es una verdadera bendición”, señaló.
Luján, el corazón mariano de la Argentina
El arzobispo reconoció que, por las características de una visita apostólica, el tiempo disponible es limitado y resulta necesario seleccionar determinados lugares dentro de un país extenso como la Argentina.
Si bien admitió que hubiera sido deseable que el Papa pudiera recorrer distintas provincias y regiones, destacó que la presencia de León XIV en Luján tendrá un alcance nacional.
“El mensaje claro que compartimos es que el Papa viene a toda la Argentina; su presencia en Luján abraza a cada diócesis, a cada parroquia, a cada familia y a todo nuestro pueblo”, afirmó.
Para Scheinig, que el Santo Padre visite Luján tiene una significación particular porque se trata de una ciudad profundamente vinculada con la fe y con la historia argentina.
“Luján es una ciudad de fe, de esperanza y de ternura. Nació en torno a la Virgen a partir del milagro de 1630”, explicó, al recordar que en los próximos años se conmemorarán los 400 años de aquel acontecimiento.
En esa línea, definió a la Virgen de Luján como “la Madre de la Patria” y destacó su vínculo no solo con la historia de la Nación, sino también con la vida personal de millones de argentinos que llegan al santuario para expresar sus alegrías, dolores, pedidos y agradecimientos.
“No es un show ni un megaevento”
El arzobispo de Mercedes-Luján fue contundente al explicar cuáles son las expectativas frente a la visita de León XIV.
“Nuestras expectativas son ante todo espirituales y pastorales. No abordamos esto como si fuera un ‘show’, un ‘megaevento’ o un acontecimiento político”, afirmó.
Según explicó, el eje estará puesto en el encuentro entre el Pastor y su pueblo. “El centro de todo es una visita pastoral: el Pastor que viene a encontrarse con su pueblo para renovar la fe, fortalecer la esperanza y animarnos en la misión”, sostuvo.
Scheinig consideró que la llegada del Papa se produce en un contexto mundial y nacional atravesado por conflictos, tensiones y dificultades, por lo que su mensaje puede contribuir a recuperar la esperanza y promover el encuentro.
“El Papa es un hombre de sabiduría, centrado en las cosas esenciales. Su presencia y su palabra nos traerán una luz para mirar la realidad desde otro lugar, desde la esperanza y el reencuentro”, expresó.
También recordó que León XIV ha manifestado su intención de que su pontificado esté marcado por un fuerte mensaje social, de fraternidad y de paz.
“Él nos viene a hablar de Jesús, que es el hombre de la paz, de la luz y de la resurrección”, señaló.
Un mensaje que busca trascender a los católicos
Scheinig también consideró que la visita puede tener un impacto que vaya más allá de quienes profesan la fe católica.
“Esta visita es también una oportunidad para quienes no son católicos o no practican la fe, porque el mensaje del Papa trasciende los límites eclesiales”, explicó.
En ese sentido, destacó valores como la dignidad humana, la cultura del encuentro, el diálogo y el cuidado de los sectores más vulnerables como cuestiones que pueden aportar al conjunto de la sociedad.
“El mayor fruto que esperamos no se medirá en cifras, sino en la renovación interior de nuestros corazones”, afirmó.
Una convocatoria que será masiva
Aunque todavía no existe una estimación definitiva sobre la cantidad de personas que podrían llegar a Luján durante la visita del Papa, Scheinig anticipó que la convocatoria será masiva.
“Tratándose de Luján, que es el centro mariano por excelencia de la Argentina y el punto neurálgico de las mayores peregrinaciones del país, y sumado a la figura del Santo Padre, sabemos que la concurrencia será masiva”, explicó.
El arzobispo destacó que el santuario cuenta con una larga tradición de recibir peregrinos y mantener sus puertas abiertas, aunque reconoció que la visita de un Papa implica un desafío de una dimensión completamente diferente.
La infraestructura, la seguridad, el ordenamiento vial y el transporte son algunos de los principales aspectos que requieren una planificación especial.
Por eso, la organización se lleva adelante de manera coordinada con los distintos niveles del Estado. “Existe una relación de diálogo institucional permanente y de colaboración mutua”, indicó Scheinig.
El objetivo, explicó, es garantizar “el orden, la tranquilidad y la seguridad para facilitar el encuentro del Santo Padre con el mayor número posible de personas”.
Ya comenzó la preparación para recibir a León XIV
El arzobispo confirmó además que, aproximadamente un mes antes del anuncio oficial, una comisión había recorrido distintos lugares e instalaciones para analizar las posibilidades de la visita.
Sin embargo, aclaró que la definición final sobre el recorrido y las sedes corresponde exclusivamente a la Santa Sede, a través de la Secretaría de Estado y del propio Papa.
Tras la confirmación oficial, comenzó una nueva etapa de preparación. “Nos encontramos armando las distintas comisiones de trabajo que abarcan la logística, la infraestructura de los espacios, la preparación de las celebraciones litúrgicas, la comunicación, el sistema de acreditaciones y la convocatoria del voluntariado”, detalló.
Todo ese esquema se irá ajustando a medida que desde Roma se conozcan mayores precisiones sobre el programa y los horarios de la visita.
Pero para Scheinig existe una preparación todavía más importante que la logística: la espiritual.
“La visita del Papa no empieza el día que pise el santuario; empieza hoy en el corazón de nuestro pueblo”, remarcó.
Por eso, invitó a parroquias, comunidades y familias a comenzar desde ahora un camino de oración y preparación para recibir al Santo Padre.
“Nos preparamos para recibir a un Pastor que viene a traernos la paz de Cristo y a reavivar nuestra fe”, concluyó el arzobispo de Mercedes-Luján.




