Las universidades nacionales volverán a quedar alcanzadas por una jornada de paro este miércoles 12 de agosto, en el marco de una convocatoria impulsada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales. La medida, de alcance nacional y por 24 horas, expone la persistencia de un conflicto que combina reclamos salariales, discusión presupuestaria y cuestionamientos al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El impacto será inmediato en la actividad académica: la mayoría de las facultades no dictará clases, ni presenciales ni virtuales, durante toda la jornada. Además, el reclamo incluye la actualización de los fondos destinados a becas y hospitales universitarios, áreas que los gremios consideran sensibles para el funcionamiento del sistema.
Desde el sector sindical advierten que la brecha salarial supera el 28% y sostienen que la deuda con docentes y no docentes se profundizó con el inicio del segundo cuatrimestre. En esa línea, Laura Carboni, secretaria general del gremio, planteó que el Gobierno mantiene una obligación pendiente con la docencia universitaria, contemplada en la normativa de financiamiento.
El malestar gremial también se concentró en el incremento salarial del 21,3%, acordado por rectores y federaciones y percibido durante julio. Para las organizaciones, ese porcentaje resulta insuficiente para compensar la pérdida acumulada de poder adquisitivo, lo que explica la decisión de sostener y ampliar el plan de lucha.
En ese marco, la asamblea de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) rechazó la propuesta y ratificó la necesidad de profundizar las medidas. A su vez, desde la Universidad de Buenos Aires anticiparon una nueva protesta para la semana siguiente, prevista entre el lunes 18 y el sábado 22 de agosto.
La respuesta oficial volvió a endurecer el escenario. El Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, calificó el paro como “político e ilegítimo” y aseguró que las transferencias están al día, de acuerdo con los compromisos asumidos. También informó que la reunión paritaria fue convocada para el martes 1 de septiembre.
El conflicto, así, se encamina a una nueva fase de tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores de las universidades públicas. Mientras los gremios insisten en la recomposición salarial y en más recursos para sostener la actividad, la protesta de este miércoles deja en evidencia el deterioro de la negociación y el riesgo de que las medidas de fuerza se prolonguen en las próximas semanas.
La adhesión al paro incluye a personal docente y no docente de las universidades nacionales, con participación de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), la Federación Argentina de los Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN), la Asociación Gremial de Docentes de la UTN (FAGDUT) y la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU).
Con esta jornada, los gremios universitarios acumulan al menos ocho medidas de fuerza durante 2026, en un escenario marcado por la disputa por salarios, financiamiento y presupuesto para las universidades nacionales.
EN SAN JUAN:
ADICUS y Sidunsj confirmaron un paro total de 24 horas, por lo que los docentes que adhieran no asistirán a sus lugares de trabajo.




