La próxima visita del papa León XIV a la Argentina reabrió en el Congreso una discusión de alcance práctico y político: la posibilidad de sumar tres días no laborables al calendario oficial. La iniciativa apunta a facilitar la organización frente a una eventual movilización masiva de fieles y a ordenar el impacto que podría tener el paso del pontífice por distintas ciudades del país.
El Vaticano confirmó que el papa permanecerá en territorio argentino entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026. En ese período tiene previsto visitar Buenos Aires, Luján y Córdoba, en el marco de una gira sudamericana que también incluirá actividades en Uruguay y Perú.
El diputado nacional Jorge Taiana presentó un proyecto para declarar no laborables el lunes 9, martes 10 y miércoles 11 de noviembre. La propuesta cuenta con el acompañamiento de más de 20 legisladores y se apoya en la necesidad de prever medidas especiales ante la magnitud de la convocatoria que podría generar la visita apostólica.
Según los fundamentos, la medida permitiría mejorar la logística urbana y el funcionamiento de los servicios públicos durante esas jornadas. También se menciona como antecedente la visita de Juan Pablo II en 1987, cuando se aplicaron disposiciones especiales para responder a las grandes concentraciones de personas.
La iniciativa se encuadra en el artículo 99 de la Constitución Nacional y en la Ley 27.399, que regula el régimen de feriados nacionales y fines de semana largos en la Argentina. Sin embargo, el proyecto aclara que no se trata de feriados nacionales, sino de días no laborables, lo que deja su aplicación sujeta a la decisión de cada empleador.
En ese marco, la última palabra quedará en manos del presidente Javier Milei. La definición no solo determinará el alcance administrativo de la visita papal, sino también el efecto que podría tener sobre la actividad pública y privada en una semana que se anticipa de alta demanda organizativa.




