Dos choferes de la empresa Sol Bus permanecen varados en la montaña, a la salida de Las Leñas, luego de que un temporal de nieve y un choque complicaran la circulación sobre la ruta provincial 222, en dirección hacia Los Molles. Desde las 19 del domingo no pueden avanzar y enfrentan temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, en un escenario que expone las dificultades operativas y la ausencia de respuestas inmediatas.
La situación se desencadenó después de que dos contingentes de la empresa partieran de Las Leñas durante la tarde. Con el correr de las horas, la nieve y un accidente sobre la ruta generaron un bloqueo que dejó a numerosos vehículos detenidos, en una traza que quedó rápidamente comprometida por el hielo y la acumulación de nieve.
Los pasajeros fueron evacuados y trasladados primero hacia Mendoza y luego hacia San Luis. Sin embargo, los dos conductores quedaron en la zona debido a las dificultades para mover los colectivos. El coordinador que se encontraba con ellos finalmente pudo ser evacuado, mientras persiste la incertidumbre sobre el resto de la operatoria en ese sector de la cordillera.
Verónica Escudero, coordinadora de viajes de Sol Bus, explicó a Cadena 3 que los conductores continúan en condiciones extremas. “Hace 20 grados bajo cero ahí donde ellos están”, señaló. Según su relato, desde las 2 de la madrugada tampoco hubo movimientos destinados a asistirlos, un dato que profundiza las críticas por la falta de intervención en medio de un cuadro de riesgo sostenido.
Felipe, uno de los choferes que continúa atrapado, contó cómo se produjo el incidente que dejó inmovilizado al vehículo. “El coche se deslizó solo en una pendiente, no estábamos en movimiento, estábamos encadenando”, explicó. De acuerdo con su testimonio, el colectivo patinó y terminó desplazándose unos 30 metros, una maniobra involuntaria que incrementó la preocupación por las personas que viajaban a bordo.
“Tuvimos miedo por la gente”, relató el conductor, al describir el momento en que la unidad perdió estabilidad. Ante el riesgo que implicaban las condiciones de la ruta, la empresa priorizó la evacuación de los pasajeros. “Evacuamos a la gente porque la nieve se compacta y se hace hielo. Se corre, por más que el coche tenga cadenas. Es un peligro con el contingente lleno”, explicó Escudero.
Finalmente, los viajeros pudieron salir de la zona en los vehículos que lograron circular. Los dos choferes, en cambio, permanecen junto al colectivo, en una situación que combina aislamiento, frío extremo y dificultades materiales para resolver el traslado de la unidad.
Con temperaturas que llegaron a los 20 grados bajo cero, los conductores recurrieron al propio vehículo para mantenerse calientes. Encienden el motor durante algunos momentos de la noche y utilizan combustible para calefaccionarse, una medida precaria que da cuenta de la gravedad del cuadro y de la falta de alternativas en el lugar.
Felipe también contó que en la zona quedaron otros vehículos atrapados por el temporal. Además de los colectivos, hay motorhomes y automóviles particulares que no pudieron continuar su recorrido, lo que confirma que el bloqueo alcanzó a distintos tipos de transporte y dejó a varios usuarios expuestos a las mismas condiciones adversas.
Mover el colectivo tampoco aparece como una posibilidad sencilla debido al estado de la ruta. “Es muy difícil que lo muevan ahora por las condiciones climáticas”, explicó. A pesar del aislamiento, los conductores lograron mantener contacto con el exterior mediante el wifi del micro, un recurso que les permite sostener comunicación en medio de la emergencia.
El bloqueo no afecta solamente a los dos choferes de Sol Bus. Detrás de ellos se formó una extensa fila de vehículos que tampoco puede avanzar, en un cuello de botella generado por el temporal, el accidente previo y la formación de hielo sobre la calzada.
Los conductores enviaron un video durante la tarde del domingo, alrededor de las 19, en el que se observa la cantidad de automóviles detenidos. Una imagen posterior mostró que la nieve continuaba cayendo y que la acumulación sobre la ruta no se detenía, lo que refuerza la complejidad del escenario y la dificultad para restablecer la circulación.
El temporal, el choque ocurrido previamente y la formación de hielo terminaron generando un bloqueo que, hasta el momento de la entrevista, no había podido ser destrabado. En ese contexto, la falta de asistencia derivó en cuestionamientos directos por parte de la empresa hacia la respuesta oficial.
Escudero apuntó contra la actuación de las autoridades y aseguró: “Vialidad no nos atiende… es la vida de dos compañeros de nuestra empresa”. Según su testimonio, desde las 2 de la madrugada no había presencia de efectivos policiales ni de autoridades locales en el lugar. “No hay movimientos como para que ellos vean que vamos a hacer algo”, lamentó, al describir un escenario en el que la emergencia sigue sin una resolución concreta.




