El Gobierno del Reino Unido respondió a las declaraciones de Javier Milei sobre las Islas Malvinas, después de que el Presidente argentino anunciara en una cadena nacional nuevas medidas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en el archipiélago y ratificara el reclamo de soberanía argentina.
El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, utilizó su cuenta oficial de X para cuestionar el mensaje presidencial. “La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que de las Islas Malvinas”, sostuvo el funcionario, en una respuesta que dejó planteada la lectura política que hizo Londres sobre el discurso argentino.
Posición británica En el mismo mensaje, Streeting afirmó: “Las Malvinas son británicas porque los isleños de las Malvinas eligen ser británicos”. Como respaldo de esa posición, mencionó el referéndum realizado en 2013, en el que, según indicó, el 99,83% de los habitantes votó por continuar bajo administración británica. El funcionario cerró su publicación con la frase: “Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable”.
La respuesta británica llegó horas después de que Milei dedicara parte de su discurso a la cuestión Malvinas. El Presidente afirmó que “las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho” y cuestionó que los habitantes de las islas tengan un “derecho legítimo a la autodeterminación”. La controversia se inscribe en un conflicto de larga data entre ambos países, con impacto diplomático, jurídico y económico por la explotación de recursos en el Atlántico Sur.
Medidas anunciadas Durante la cadena nacional, el jefe de Estado también apuntó contra el avance de la explotación petrolera offshore en el archipiélago, en particular sobre el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Según planteó, la iniciativa podría comenzar a producir en los próximos meses y constituiría una amenaza para los intereses estratégicos argentinos. En ese marco, anunció un decreto para acelerar los procedimientos sancionatorios previstos en la Ley 26.659, además de una ampliación de penas y prohibiciones para quienes participen de manera directa o indirecta en esos proyectos.
El Presidente también anticipó que enviará al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, con cambios sobre la normativa vigente, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y nuevas herramientas para actuar frente a actores considerados una amenaza para el rumbo estratégico definido por el Gobierno. Además, anunció un incremento de recursos para el Ministerio de Defensa destinado a avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, con el objetivo de reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida.




