Fernando De Andreis le ganó la pulseada a Cristian Ritondo y Pilar Brown será la nueva presidenta de la Juventud PRO. La definición se produjo en medio de la interna del partido por la jefatura de Gobierno porteña y estuvo cerca de terminar en un incidente mayor cuando una de las candidatas increpó a sus competidores en un bar.
Interna partidaria El trasfondo del acuerdo estuvo marcado por la disputa entre De Andreis y Ritondo en torno a la conducción del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Según la versión publicada por LPO, el ex secretario de Mauricio Macri sostiene que el ex presidente debe definir al candidato a jefe de Gobierno, mientras que el diputado cerró un entendimiento político para sostener a Jorge Macri. Ese enfrentamiento también alcanzó la elección de la juventud partidaria.
Definición con avales De acuerdo con el relato difundido por el partido, se había prometido que los dirigentes adultos no intervendrían en la elección juvenil, pero esa regla duró poco. De Andreis reunió avales para la candidatura ganadora y terminó inclinando la balanza a favor de Brown. Para competir hacían falta avales de siete distritos y, para evitar una interna, se requerían 14; Brown consiguió 17 adhesiones, según las mismas fuentes partidarias.
Quién es Brown La nueva presidenta de la Juventud PRO trabajó en el gobierno porteño, fue candidata a legisladora y conduce la juventud del PRO capitalino. En el texto original se aclara además que no tiene parentesco con Marcos Peña Braun, porque los apellidos se escriben distinto. Competía con Alejandro Finocchiaro, hijo del ex ministro homónimo y respaldado por Ritondo, y con Valentina Etulain, militante que pasó por el radicalismo y luego volvió al PRO.
Reparto y tensión Según la reconstrucción partidaria, Finocchiaro y Brown llegaron a reunirse para acordar el reparto de secretarías y vocalías, mientras que la tercera postulante quedó afuera de ese esquema. La tensión subió cuando Etulain llegó al bar donde se desarrollaba la negociación y se cruzó con sus competidores. El incidente no pasó de los insultos, aunque dejó expuesta la fragilidad del acuerdo interno.
En el PRO sostienen que la disputa juvenil quedó ordenada con la designación de Brown, pero el episodio mostró que la interna por la conducción partidaria sigue abierta. La referencia a los avales y al reparto de cargos deja como próximo dato a seguir la conformación final de las secretarías y vocalías de la nueva conducción.




