El gobernador orrego encabezó el cierre del Tercer Consejo Nacional de Seguridad Interior que reunió en San Juan a representantes del área de seguridad de las provincias y a los jefes de las cinco fuerzas de seguridad federales. Durante las jornadas de trabajo se abordaron temas como el bienestar de los uniformados y sus familias, la inhibición de comunicaciones en los establecimientos penitenciarios y la firma de un acuerdo interjurisdiccional de planificación para la futura visita papal a la Argentina.
Junto al mandatario provincial estuvieron presentes la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva; el director de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie; el secretario de Estado de Seguridad y Orden Público, Enrique Delgado; y el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem, entre otras autoridades.
El acto formal de clausura de las deliberaciones se llevó a cabo en el salón Cruce Sanmartiniano de los Andes, en el Centro Cívico, donde el gobernador Orrego destacó la importancia de intercambiar experiencias para adoptar políticas públicas de protección para las familias sanjuaninas.
El homenaje
Más tarde, en una emotiva ceremonia, Marcelo Orrego entregó este viernes medallas de honor a los familiares de los siete caídos en la tragedia del helicóptero ocurrida en Valle Fértil, en reconocimiento a su vocación de servicio, su entrega y su memoria tras haber perdido la vida en acto de servicio mientras se capacitaban para cuidar a la comunidad.
Las distinciones honoríficas fueron otorgadas a las familias de Germán Videla, Rubén Castro, Jorge Carbajal, Carlos Heredia, Andrés Bosch, Rodrigo Aimetta y Matías Valenzuela.
La ceremonia tuvo lugar en la Plaza Seca del Centro Cívico y estuvo marcada por la profunda emoción de los familiares al momento de recibir las distinciones.
Durante el desarrollo del acto se anunció formalmente el ascenso post mortem del subjefe de bomberos, Jorge Carlos Carbajal, quien fue promovido del grado de comisario inspector al de comisario general.
Al dirigirse a los presentes, el gobernador expresó: “Hoy faltan las palabras, pero lo que no puede faltar es el compromiso, lo que no puede faltar son los sentimientos. Yo tengo palabras de respeto, de reconocimiento a cada una de las víctimas de ese sufrido accidente del 29 de julio. Pensaba en lo que sucedía ese día que nos encontramos en la catedral. Cuando iba saliendo de casa, inmediatamente se me vino la imagen, porque habíamos compartido con nuestros compañeros de trabajo, todos éramos compañeros de trabajo. Habíamos compartido un simulacro para lo que son de afuera. Y tuve la posibilidad de ver la enorme vocación, compromiso y, por supuesto, el amor por lo que hacían, cada vez que yo les hacía unas preguntas sobre situaciones, me lo hacían saber con sentimiento de que estaban haciendo lo que les gustaba, que lo hacían realmente con compromiso, con amor. Por eso, este homenaje, que tiene que ver con el honor, con la memoria, también es un reconocimiento a la tarea diaria que desarrollaron estas queridas personas, estos queridos compañeros, que nos sirven siempre de ejemplo”.
En la continuación de su mensaje a los familiares de las víctimas, el mandatario sostuvo: “Parece una locura, una fatalidad, ¿no? Pero pensar que, capacitándose para cuidar vida, terminó sucediendo esto. Pero, en definitiva, siempre van a estar en nuestra cabeza y, por supuesto, en nuestro corazón”.
Por su parte, la ministra Monteoliva afirmó que “Siete hombres con historias, con familias y con responsabilidades distintas, pero unidos con una misma vocación, servir y cuidar a los demás. Eligieron dedicar sus vidas a una tarea que exige compromiso, profesionalismo y, sobre todo, coraje. Una tarea que muchas veces significa ir hacia el peligro cuando los demás deben alejarse. Hoy honramos su entrega, su valentía, y el compromiso que sufrieron hasta el último momento, proteger la vida de los demás, aún a riesgo de la propia. Quiero dirigirme especialmente a las familias y a sus compañeros de servicios, a sus hijos, a sus esposas, a sus padres, a sus hermanos”.
A su turno, el secretario de Seguridad provincial Delgado señaló que “sabemos que ninguna palabra puede disminuir el dolor de una ausencia, ninguna ceremonia devuelve un abrazo, ninguna distinción puede llenar una silla que quedó vacía. Pero hay algo que sí podemos hacer, recordar, agradecer y mantener viva su memoria, porque detrás de cada uniforme y de cada responsabilidad habían, ante que nada, una persona, un hijo, un padre, un esposo, un amigo, un colega en el servicio, y una familia que acompañaba silenciosamente esa vocación de servicio. Pero desde aquel día, esas familias no están solas, porque su dolor también pasó a ser parte del dolor de una familia mucho más grande, la familia sanjuanina. Una familia que sabe estar cerca cuando uno de los suyos sufre, que sabe acompañar y que sabe abrazar. Y hoy estamos aquí precisamente para eso, para decirles que San Juan recuerda, que San Juan agradece y que San Juan acompaña”.




