El presidente Javier Milei confirmó este sábado que buscará la reelección en las elecciones de 2027 y planteó que su eventual campaña estará respaldada por los resultados de su gestión. La definición llegó luego de su participación en una actividad en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde fue consultado por su futuro electoral. Ante esa pregunta, respondió: “Voy a ir por la reelección, si estoy haciendo el mejor gobierno de la historia”.
En declaraciones radiales, el mandatario sostuvo que el escenario de 2027 será distinto al de 2023, cuando llegó a la Presidencia al frente de una fuerza política creada poco tiempo antes. Según su planteo, ahora cuenta con más respaldo para una nueva campaña porque, en sus palabras, es “una montaña de hechos y promesas cumplidas”. También afirmó: “Ahora es más fácil”.
Lectura política
El Presidente anticipó que la discusión electoral se ordenará, según su visión, entre “futuro versus pasado” y “progreso versus decadencia”. A partir de esa lectura, sostuvo que los argentinos que busquen mayores niveles de prosperidad y bienestar volverán a respaldar al oficialismo en las urnas. La definición dejó formalizada su intención de competir por un segundo mandato y ubicó la gestión económica como eje central de esa estrategia.
En el mismo reportaje, Milei defendió los resultados de su administración y aseguró que el consumo y el Producto Bruto Interno, es decir, el valor total de los bienes y servicios producidos en un período, se encuentran en niveles máximos históricos. También dijo que “la economía hace 27 meses seguidos que crece” y cuestionó las críticas a su programa económico. De todos modos, admitió que persisten dificultades y resumió su evaluación con una frase: “La foto no es buena pero la película sí”.
Indicadores sociales y crédito
El jefe de Estado también rechazó las estimaciones que señalan que una amplia mayoría de los argentinos tiene problemas para llegar a fin de mes. “¿Cómo podría ser que alguien esté 10 días sin comer ni beber?”, dijo al calificar como una “ridiculez” la afirmación de que el 80% de los argentinos no llega a fin de mes. A la vez, sostuvo que esas mediciones no reflejan correctamente la situación social y volvió a comparar el presente con el escenario que, según su diagnóstico, recibió en diciembre de 2023.
En ese tramo, afirmó que Argentina estaba “al borde de una hiperinflación” y que se encaminaba hacia una situación similar a la de Venezuela o Cuba. Más adelante, durante su exposición ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Rosario, se refirió al aumento de la morosidad y rechazó que el Gobierno sea responsable por ese fenómeno. Atribuyó buena parte de esa situación a los créditos otorgados durante 2024, cuando —según explicó— los salarios estaban congelados y los ingresos reales habían caído.
El mandatario agregó que muchas personas que no podían acceder al financiamiento bancario recurrieron a otros canales, generalmente con tasas más altas. También señaló que la baja rápida de la inflación alteró las expectativas que existían al momento de otorgar esos préstamos y consideró que el cuadro no alcanza una magnitud que justifique una intervención estatal. Con la confirmación de su candidatura, el Gobierno deja planteado un objetivo político de mediano plazo que se enlaza con la evolución de la actividad, la inflación, el crédito y el nivel de ingresos hasta la elección de 2027.




