El presidente Javier Milei dispuso el desplazamiento de 12 civiles de la Quinta de Olivos y su reemplazo por personal de las Fuerzas Armadas, según información publicada por LPO. La decisión incluyó a cocineros, mozos y otros trabajadores de la residencia presidencial, mientras solo permanecieron un electricista y otros cuatro civiles, de acuerdo con fuentes citadas por ese medio. El cambio ocurre en un contexto de tensión por filtraciones sobre gastos de la residencia y por conflictos internos en el entorno presidencial.
Filtraciones y malestar
Según la versión difundida por LPO, Milei se habría enojado por la divulgación de la compra de 29 toneladas de carne por un valor superior a 500 millones de pesos. Una fuente del Gobierno citada por ese medio sostuvo: “Se enojó por la filtración y mandó a echar a todos, sólo quedan el electricista y cuatro civiles más”. La explicación oficial mencionada en la nota apunta a un cambio en la seguridad del Presidente, aunque el texto original cuestiona que eso no alcance para explicar el despido del personal civil.
Perro descompuesto y sospecha
El mismo material señala que el Presidente también se habría indignado por la intoxicación de uno de sus perros, que debió ser atendido en una guardia veterinaria montada en la residencia presidencial. Las fuentes consultadas por LPO agregaron que Milei sospecha que ese episodio habría sido un intento de envenenamiento. Ese punto aparece como una sospecha atribuida al entorno presidencial y no como un hecho comprobado.
Reemplazos y personal militar
Como consecuencia del desplazamiento, el Ejecutivo resolvió cubrir los puestos con personal militar. En la nota se indica que “el cocinero es un teniente”, en una referencia atribuida a un dirigente libertario citado por LPO. La medida modifica el esquema habitual de funcionamiento de la residencia, donde durante décadas trabajó personal civil bajo distintas administraciones.
Contratos y controversia política
El texto también vincula la situación de Olivos con la gestión de Karina Milei y de Belén Agudiez, identificada como mano derecha de la secretaria general de la Presidencia. Según la diputada Marcela Pagano, Karina Milei firmó una licitación por 700 millones de pesos para mantenimiento y jardinería de la residencia, bajo el expediente Licitación Pública N° 23-0005-LPU26. Pagano denunció que el proceso habría sido direccionado para favorecer a Franco Castelli y sostuvo que dos oferentes, La Mantovana y Grub, pertenecerían al mismo empresario, algo que dijo surgir de un dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.
Lo que sigue
La nota agrega que, según Pagano, el procedimiento podría haber servido para regularizar un servicio que ya se prestaba sin contrato formal. También afirma que los cambios en la residencia dejaron en vilo al grupo reducido de civiles que permaneció en funciones. Por ahora, el dato verificable es que la licitación mencionada tiene el número 23-0005-LPU26 y que el reemplazo del personal civil por militares ya fue ejecutado, mientras persisten las versiones sobre el alcance de los contratos y las razones del recambio.




