Mauricio Macri busca que Diego Santilli y Jorge Macri encabecen las listas en Provincia y Ciudad de Buenos Aires en un eventual frente electoral entre el PRO y La Libertad Avanza. La definición no es menor: apunta a preservar poder territorial en dos distritos centrales y, al mismo tiempo, a ordenar una negociación que todavía exhibe más tensiones que certezas.
La postura fue transmitida por Fernando De Andreis, mano derecha del expresidente, un día después de la reunión en la Casa Rosada en la que participaron Santilli, los Menem, Cristian Ritondo y el propio De Andreis, en un primer intercambio de cara a 2027. Según explicó, en ese encuentro no se definieron nombres ni distritos, aunque el movimiento político dejó en claro que la conversación ya está abierta.
Consultado sobre la posibilidad de que Santilli compita en PBA y Jorge Macri en CABA, De Andreis fue contundente: “Los dos son nuestros, así que para mí sí”. Luego agregó que su preferencia es que encabecen dirigentes del PRO, una señal de que el partido busca conservar centralidad en cualquier acuerdo con los libertarios.
En paralelo, Karina Milei mantuvo una comunicación telefónica con Mauricio Macri para recomponer el vínculo después de meses de distancia y acordaron la creación de una mesa encabezada por Santilli. Ese gesto fue leído como un intento de acercamiento, aunque dentro del macrismo persiste el escepticismo sobre el alcance real de la negociación.
El interés principal de Macri pasa por evitar que los libertarios le disputen el control de la Ciudad. En ese esquema, Jorge Macri aparece dispuesto a evaluar un entendimiento con La Libertad Avanza, incluso con la posibilidad de ceder la vicejefatura de gobierno a cambio de respaldo para su reelección. Sin embargo, del otro lado todavía no hay definiciones firmes.
La principal afectada por esta dinámica es Patricia Bullrich, que quedó afuera de la nueva mesa pese a ser la dirigente que mejor mide en Ciudad de Buenos Aires. Este jueves, la ministra admitió que su candidatura quedó en pausa, al sostener que no puede pensar en una postulación mientras se discute el acuerdo político. “Tengo todas las posibilidad de serlo, pero soy consciente de la necesidad de una coalición”, afirmó.
La negociación, entonces, no solo redefine nombres posibles sino también el equilibrio interno entre PRO y La Libertad Avanza. En esa pulseada, Macri intenta sostener influencia territorial, Karina Milei busca ordenar el vínculo con aliados potenciales y Bullrich queda, por ahora, en una posición de espera.




