La Iglesia le reclamó al Gobierno nacional que no desatienda el endeudamiento de las familias argentinas y advirtió sobre el aumento de la mora. El titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Marcelo Colombo, sostuvo que “lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”. La definición se produjo en medio del debate político sobre el alcance del problema y sus efectos en los hogares.
Necesidades básicas
En declaraciones radiales, Colombo señaló que la mayoría de las personas se endeuda para cubrir necesidades básicas. “Ponerse en deudas para sacrificar algún ítem necesario para tener alguna situación de poder satisfacer algún ítem, no deja de preocupar y sobre todo, las consecuencias”, afirmó. El planteo ubicó la discusión en el terreno de las condiciones de vida y no solo en el de la relación contractual entre acreedor y deudor.
Comparación con la ludopatía
El presidente de la CEA comparó la situación con la ludopatía que afecta a muchos jóvenes y recordó la intervención eclesiástica en el debate sobre el juego online. “Tuvimos una intervención muy fuerte cuando peleábamos por la ludopatía online, un tema muy parecido, en el efecto, al menos, con familias que se endeudaban por la adicción al juego”, dijo. Luego agregó que ahora se suma “el tener que afrontar muchas veces por causa del uso de las billeteras electrónicas”.
También advirtió que existen “deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas” y otras que se acumulan “a gotas”, hasta dejar a las personas en una “situación muy desventajosa para poder satisfacer”. El uso de la expresión “leoninas” remite a condiciones contractuales desproporcionadas para una de las partes. En ese marco, pidió “alguna solución” y planteó discutir “cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar”.
Datos de mora
Según un informe del CEPA con datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Central de Deudores (CENDEU), la mora bancaria familiar alcanzó el 12,8% en junio de este año. En las billeteras, el indicador llegó al 30,1%, por encima del pico del 27,1% registrado durante la pandemia de covid-19 en mayo de 2020. El mismo relevamiento indicó que 5,91 millones de personas están en situación irregular sobre un universo de 20,96 millones de deudores.
Debate abierto
El pronunciamiento de la Iglesia se dio en medio de la discusión entre el oficialismo y la oposición por el crecimiento de la morosidad. La administración libertaria sostuvo que se trata de un problema entre particulares, mientras que sectores opositores remarcaron el impacto del endeudamiento en las dinámicas familiares. El seguimiento del indicador de mora y de las condiciones de financiamiento queda así como una variable central para los próximos meses.




