Tras cuatro reuniones informativas, las comisiones de Presupuesto, Economía y Legislación General del Senado se reúnen este miércoles desde las 13 en el Salón Azul para intentar cerrar el dictamen del llamado Súper RIGI. La redacción final incluirá al menos dos cambios respecto de la media sanción, por lo que el proyecto deberá volver a la cámara de origen antes de quedar en condiciones de ser sancionado. En ese esquema, el oficialismo busca reunir las 25 firmas necesarias para habilitar el tratamiento en el recinto.
La negociación quedó condicionada por la falta de mayoría propia de La Libertad Avanza, que debió incorporar pedidos de bloques aliados como el Pro y la Unión Cívica Radical. Según fuentes del oficialismo citadas en el texto original, si no surgen problemas logísticos existe la posibilidad de llevar el proyecto al recinto el próximo jueves 10 de septiembre. El trámite legislativo dependerá de que la plenaria reúna los apoyos previstos y de que el texto final conserve los cambios acordados en comisión.
Cambios introducidos
Uno de los puntos incorporados obliga a las empresas que ingresen al régimen con intención de instalar un data center —un edificio destinado a alojar servidores, sistemas de almacenamiento y redes de comunicaciones— a construir sus propias subestaciones eléctricas. La modificación responde al pedido de provincias que plantearon la necesidad de mitigar el riesgo de interrupciones en el suministro. El segundo cambio agrega la promoción del desarrollo e integración de proveedores locales para las “nuevas industrias” que integren el régimen.
Alcance del régimen
El Súper RIGI apunta a atraer inversiones de gran escala, de hasta 1.000 millones de dólares, en sectores tecnológicos y productivos aún no desarrollados en el país. La iniciativa ofrece beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios excepcionales, junto con garantías de estabilidad a largo plazo. Entre los incentivos impositivos figuran rebajas en el impuesto a las Ganancias, amortización acelerada, deducción de quebrantos sin límite temporal, créditos fiscales para IVA, exenciones en derechos de exportación e importación, alícuotas especiales en contribuciones patronales y quita de impuestos locales.
Entre las modificaciones para sumar adhesiones, se incorporó como objetivo prioritario el incentivo al “desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas o tecnológicas que contribuyan al crecimiento y consolidación de Nuevas Industrias en la República Argentina”. Además, la definición y acreditación de esas nuevas actividades económicas quedará sujeta a criterios objetivos y parámetros mensurables que se establecerán en la reglamentación, es decir, bajo la órbita del Poder Ejecutivo. El plazo para presentar solicitudes de adhesión será de 5 años desde la entrada en vigencia de la reglamentación, con una posible prórroga única de hasta un año mediante decreto fundado y publicado junto con la evaluación previa del régimen.
Proveedores y control
Otro cambio relevante establece un plan de desarrollo de proveedores locales con un compromiso de contratación equivalente, como mínimo, al 20% del monto de inversión destinado al pago de proveedores del proyecto, siempre que exista oferta local disponible y en condiciones de mercado en precio y calidad. A su vez, las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) vinculadas al proyecto se computarán por el doble de su valor para alcanzar el monto mínimo de inversión, aunque ese beneficio no podrá superar el 20% del total exigido. También se prevé la creación de un Registro Público de Proyectos del Súper RIGI, de carácter público y acceso libre, bajo la órbita de la autoridad de aplicación.
El avance del dictamen dejará al Senado en condiciones de abrir el debate en el recinto si se confirma la mayoría prevista este miércoles. Después de esa instancia, el texto deberá completar el recorrido parlamentario por la cámara de origen antes de su eventual sanción definitiva, en un trámite que quedará condicionado por la versión final de las modificaciones acordadas en comisión.




