El oficialismo logró dictaminar en el Senado la reforma de la ley 25.565, que modifica el régimen de Zona Fría y reduce el alcance de los subsidios al gas en distritos con bajas temperaturas. La iniciativa, que ya había sido aprobada con 132 votos en Diputados, conservó su redacción y podría convertirse en ley en una sesión de la próxima semana. El avance legislativo coincidió con una reunión del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con gobernadores del Norte del país.
Pese a la pérdida de apoyos de provincias que dejarían de recibir el beneficio, como Mendoza y La Pampa, el Gobierno destrabó la negociación con el acompañamiento de mandatarios norteños. La senadora chaqueña Silvina Schneider (UCR) señaló en el plenario que existió un “acuerdo realizado por el Ejecutivo nacional hacia los gobernadores norteños” y planteó si los subsidios para la electricidad en distritos cálidos saldrían de los fondos que la gestión estima ahorrar con la reducción del régimen. Según el planteo oficial, esos recursos alcanzarían a unos u$s400 millones anuales.
Fondos y deudas
La secretaria de Energía nacional, María Carmen Tettamanti, respondió que el presupuesto no se destinará a nuevos beneficios, sino al pago de deudas acumuladas con las distribuidoras. “Estamos debiendo tres meses de subsidios a las distribuidoras de energías”, afirmó en el plenario. En los pasillos del Senado, un opositor sostuvo que “esa guita se va a ir toda a las compañías, es mentira que van a ir a subsidios”, en una sesión que no contó con la presencia de legisladores de Unión por la Patria. Entre los representantes de provincias potencialmente beneficiarias de una eventual Zona Cálida persisten dudas sobre el alcance efectivo del esquema.
Alcance de la reforma
La modificación alcanza a la redacción aprobada en 2021, cuando el Congreso incorporó al sistema de subsidios a más de 3 millones de hogares de diez provincias. Ese esquema contempló descuentos de entre el 30% y el 50% en regiones de San Luis, Córdoba, La Rioja, Tucumán, Catamarca y Buenos Aires. El proyecto en tratamiento remueve a esos distritos del régimen de beneficios energéticos y mantiene subsidios focalizados para usuarios de bajos recursos a través del vigente régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que incluye a personas con discapacidad y ex combatientes.
Tettamanti defendió ese criterio al sostener que “tiene que haber subsidios focalizados en aquellas familias que tienen ingresos más bajos” y cuestionó el esquema vigente al afirmar que “es una ley que buscó tener votos para las elecciones, pero que no tenía racionalidad de un esquema de subsidios que tiene que ser justo”. La reforma también prevé que el Estado haga erogaciones para cancelar obligaciones que las distribuidoras eléctricas mantienen con CAMMESA, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, por compras de energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). A cambio, las empresas deberán renunciar a reclamos judiciales o administrativos por la declaración de emergencia.
Impacto regulatorio
Una vez canceladas esas deudas, la secretaria de Energía indicó que las alícuotas que se cobran a los usuarios podrían bajar del 7,5% al 5,85%. El subsidio seguirá vigente sobre el consumo de gas de los usuarios de bajos recursos, pero no alcanzará a los cargos fijos ni a transporte y distribución, rubros que componen cerca del 60% de la factura. Además, el artículo 8° de la propuesta establece que el ENARGAS, Ente Nacional Regulador del Gas, perderá la facultad de limitar el traslado de costos a los consumidores en casos de precios acordados que superen los valores negociados por otros distribuidores en situaciones equivalentes.
La iniciativa también deroga los artículos que integran el Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos. Con ese contenido ya dictaminado en el Senado, el texto quedó en condiciones de ser tratado en el recinto en una eventual sesión de la próxima semana, mientras continúa la negociación política por las compensaciones para las provincias del Norte.




