El gobierno nacional profundiza el ajuste sobre las universidades y, según el proyecto de presupuesto 2027, no prevé cumplir con la Ley de Financiamiento. En ese esquema, los salarios docentes seguirían 30,5% por debajo del nivel de 2023, de acuerdo con los datos difundidos en el texto original. El impacto alcanza a funcionamiento, ciencia, becas e infraestructura, rubros centrales para la actividad académica.
Funcionamiento y meta oficial
Para 2027, el Poder Ejecutivo presupuestó 7,5 billones de pesos para las universidades, mientras que el Consejo Interuniversitario había calculado una necesidad de 11 billones de pesos. La diferencia implica 32% menos de recursos respecto de lo requerido para garantizar el funcionamiento del sistema. Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, señaló que “los gastos de funcionamiento caerían casi un 8% respecto de 2026 y un 50% respecto de 2023”.
Ciencia, becas e infraestructura
El recorte más fuerte se concentra en Ciencia y Técnica, que recibiría 7% menos que en 2026 en términos reales y 85% menos que en 2023. En paralelo, las becas a estudiantes quedarían en un nivel equivalente al 70% de lo asignado en 2023, si se aprueba el proyecto vigente. La infraestructura universitaria también exhibe una caída pronunciada: el presupuesto sería 50% menor al de 2026 y 92% inferior al de 2023.
Comparaciones regionales
El texto original agrega que el presupuesto por alumno está en su nivel más bajo de los últimos 20 años. También compara los recursos de la UBA con otras universidades de la región: según esa referencia, la casa de estudios recibe cinco veces menos que la UNAM de México y diez veces menos que la Universidad de San Pablo. Esa brecha se presenta como un indicador del lugar que ocupa el financiamiento universitario argentino frente a instituciones de mayor escala regional.
Próxima definición
La discusión queda atada a la aprobación del presupuesto y a su ejecución posterior, en particular sobre salarios, funcionamiento y obras. Si el proyecto se mantiene sin cambios, las universidades enfrentarán en 2027 una asignación por debajo de la requerida por el Consejo Interuniversitario y con caídas reales en áreas sensibles para la actividad académica y científica.




