El Gobierno de Reino Unido ratificó su posición sobre las Islas Malvinas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejara abierta la posibilidad de revisar la postura de Washington frente a la disputa de soberanía con Argentina. La respuesta llegó a través del ministro de Hacienda británico, John Healey, quien sostuvo que no recibió “ninguna sugerencia” de funcionarios estadounidenses tras las declaraciones del mandatario. En declaraciones al diario The Times, Healey afirmó: “Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”.
La definición de Healey fue la primera respuesta formal de un integrante del Gobierno británico luego de que Trump planteara públicamente que su administración podría volver a analizar la posición estadounidense sobre el archipiélago. El episodio reabrió una discusión diplomática sensible para Argentina, porque cualquier cambio en la postura de Estados Unidos tendría efectos sobre el equilibrio político entre Washington y Londres. En el plano internacional, la cuestión se vincula además con la relación estratégica entre ambos países.
Qué dijo Trump
El debate se reactivó este lunes cuando Trump fue consultado en el Salón Oval sobre si Estados Unidos estaba reconsiderando su postura frente a la cuestión Malvinas. “Siempre reviso cada posición. Es solo una de muchas”, respondió el mandatario, sin anunciar un cambio concreto en la política de Washington. También señaló: “El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán”. Según el texto original, sus dichos no implicaron una decisión formal, aunque dejaron abierta la posibilidad de una revisión.
Las declaraciones se conocieron en medio de las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN por el nivel de gasto en Defensa. De acuerdo con lo difundido, funcionarios estadounidenses habían evaluado alternativas para presionar a los países de la alianza a incrementar sus inversiones militares, entre ellas modificar el respaldo histórico de Washington a la posición británica sobre las Malvinas. En abril ya había trascendido un correo electrónico interno del Pentágono con distintas ideas, entre ellas la posibilidad de suspender ese apoyo. En ese momento, el secretario de Estado, Marco Rubio, lo minimizó al calificarlo como “tan solo un correo electrónico”, y el Departamento de Estado ratificó la neutralidad estadounidense.
La posición de Washington y la reacción argentina
Actualmente, Estados Unidos mantiene una posición de neutralidad frente al reclamo de soberanía entre Argentina y Reino Unido. Reconoce la existencia de posiciones contrapuestas y la administración británica de facto sobre las islas, pero no toma partido por ninguna de las dos partes. Por eso, una eventual modificación de ese criterio tendría implicancias diplomáticas para Argentina y para la relación entre Washington y Londres. La definición es relevante también por el antecedente de discusiones internas en la administración estadounidense sobre el tema.
En Argentina, las declaraciones de Trump fueron celebradas por el presidente Javier Milei, quien consideró que se trató de una señal relevante para la causa argentina. “Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, afirmó en declaraciones radiales. Milei anticipó que la cuestión sería tratada en la reunión de Gabinete de este martes y confirmó que hablará sobre Malvinas en una cadena nacional prevista para este jueves por la noche. El Gobierno no informó aún el horario de la transmisión.
Gestiones diplomáticas y próximos pasos
Durante la reunión de Gabinete, el canciller Pablo Quirno presentó un análisis sobre las gestiones que lleva adelante la Cancillería en relación con el reclamo argentino de soberanía. También se refirió a las declaraciones de Trump y reafirmó la posición argentina sobre las islas. “El tema Malvinas es muy claro. Las Malvinas están en el centro del corazón de cada argentino. Es una obligación y una responsabilidad para nosotros mantener vivo el reclamo sobre la soberanía”, sostuvo. Además, planteó la necesidad de fortalecer las herramientas diplomáticas frente a las decisiones unilaterales del Reino Unido, en particular sobre la explotación de los recursos naturales del área en disputa.
El Gobierno argentino sostiene que en los últimos meses hubo avances en la estrategia diplomática vinculada con la cuestión Malvinas y destaca los contactos mantenidos con Estados Unidos durante las gestiones de Gerardo Werthein y Pablo Quirno al frente de la Cancillería. Por ahora, Reino Unido mantiene sin cambios su posición y Estados Unidos no anunció una modificación de la suya. El próximo dato a seguir es el mensaje que Milei dará este jueves en cadena nacional y la eventual definición de Washington sobre su postura.




