La reforma política impulsada por el Gobierno volverá a discutirse este martes a las 15.30 en el Senado, pero La Libertad Avanza todavía no reunió los 37 votos necesarios para aprobarla. El dato central es que el oficialismo cuenta con 21 senadores y depende de acuerdos con otros bloques para alcanzar la mayoría requerida.
El proyecto incluye la eliminación de las PASO —Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias—, cambios en el financiamiento de los partidos, modificaciones en la Boleta Única de Papel e incorporación de Ficha Limpia. La discusión combina definiciones electorales, reglas de competencia interna y criterios sobre el acceso a cargos públicos, por lo que su alcance excede una sola sesión parlamentaria.
Negociaciones parlamentarias
En ese esquema, el PRO y la UCR aparecen como espacios clave para destrabar la votación, mientras continúan las conversaciones con distintos gobernadores. Dentro del PRO, Martín Goerling Lara ya expresó su rechazo a eliminar las PASO y planteó como alternativa que sean optativas. En la UCR, las posturas están atravesadas por las definiciones de los gobernadores de cada provincia.
En paralelo, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, incorporó al temario proyectos sobre Ficha Limpia de Martín Goerling Lara y Andrea Cristina, además de una iniciativa de Edith Terenzi vinculada a la continuidad de las primarias. Terenzi sostuvo: “Reafirmamos la vigencia y necesidad de las primarias como una garantía de efectiva democracia dentro de la vida de los partidos políticos”.
Agenda con las provincias
Las negociaciones también incluyen a los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz, con quienes el Gobierno analiza la reforma política, el Presupuesto 2027 y las obras públicas. Ese cruce de agendas muestra que la discusión legislativa está atada a conversaciones fiscales e institucionales de mayor alcance.
El cierre de la votación dependerá del acuerdo con mandatarios provinciales y bloques opositores, una condición que por ahora no está asegurada. Si no se alcanzan los 37 votos, la reforma no podrá avanzar en esta instancia del Senado y quedará sujeta a nuevas rondas de negociación.




