Tras el salto de la inflación a 2,1% en julio, impulsado en buena medida por factores estacionales como las vacaciones de invierno, el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, sostuvo que agosto podría cerrar con un índice por debajo de 1,9%. La señal no es menor: si se confirma, marcaría una nueva desaceleración y reforzaría la lectura oficial de que el proceso de desinflación sigue en marcha.
La definición fue formulada durante el FIEL Premium Meeting, realizado este miércoles en formato virtual. Allí, Bausili afirmó que las mediciones de alta frecuencia muestran una dinámica más favorable y que la tasa de inflación de este mes sería menor a la de julio, que tuvo factores transitorios, e incluso probablemente inferior a la de junio.
En ese marco, el funcionario recordó que en junio el Indec había informado una inflación de 1,9%. Ahora, según su evaluación, las primeras dos semanas de agosto muestran un recorrido que podría ubicarse por debajo de ese registro. El dato cobra relevancia porque el Gobierno necesita exhibir una baja sostenida en el ritmo de aumento de precios luego del rebote del mes anterior.
El mensaje de Bausili se conoció además tras la difusión del dato de inflación mayorista de julio, que fue de 0,8%. Ese resultado fue celebrado por el presidente Javier Milei, quien había anticipado que la inflación mensual iba a comenzar con cero a mediados de este año. Sin embargo, ese indicador refleja únicamente el comportamiento de los precios mayoristas y no contempla los servicios, por lo que su alcance es parcial.
En su exposición, el titular del BCRA señaló que las presiones observadas en el primer trimestre, que habían sido caracterizadas como temporarias, dejaron de incidir en el segundo trimestre. También remarcó que la inflación de abril, mayo y junio mostró una reducción marcada respecto del período de octubre a marzo. A partir de ese comportamiento, afirmó que las expectativas del mercado se mantienen bien ancladas, con una proyección de inflación para 2026 en torno al 30% y para 2027 cerca del 20%.
Los relevamientos privados acompañan esa lectura. Analytica, LCG y EconViews difundieron sus mediciones para las primeras semanas de agosto y, aunque registraron comportamientos dispares en alimentos y bebidas, coincidieron en que la inflación del mes se ubicará entre 1,8% y 1,9%. Esa convergencia refuerza la idea de una moderación general, aun cuando persisten diferencias entre rubros.
Según Analytica, los alimentos y bebidas subieron 0,8% en la segunda semana del mes y el promedio de cuatro semanas arrojó un alza de 1,8%. La consultora destacó incrementos de 5,4% en verduras y de 3% en pescados y mariscos, mientras que carnes y derivados avanzaron 0,7% y frutas 0,3%. Para el nivel general, también proyectó 1,8%, lo que implicaría una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales si se confirma.
En la misma línea, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el BCRA, ubicó la mediana de las respuestas de los analistas en 1,8% para agosto. El dato consolida una coincidencia entre estimaciones oficiales y privadas sobre una tendencia de moderación en los precios durante el mes en curso.
Por su parte, LCG informó una baja de 0,3% en la segunda semana de agosto para alimentos y bebidas, una caída que compensó parte del aumento previo. El promedio de las últimas cuatro semanas desaceleró a 2,2%, es decir, 0,3 puntos porcentuales por debajo del registro anterior. Entre los factores que explicaron ese movimiento, la consultora mencionó la baja de 1% en carnes después de una suba la semana anterior y una nueva caída de 1,6% en bebidas.
En tanto, EconViews relevó que la canasta de alimentos y bebidas en supermercados del Gran Buenos Aires subió apenas 0,1% en la segunda semana de agosto. El rubro verdulería encabezó las alzas con 0,8%, mientras que carnes retrocedió 0,3%. El promedio acumulado de las últimas cuatro semanas se ubicó en 2,2%, y la consultora proyecta que el índice general del mes cerrará en 1,9%.
Las diferencias entre los porcentajes informados por cada consultora muestran que la inflación sigue presentando comportamientos heterogéneos según rubros y regiones. Mientras algunos productos, como verduras y pescados, exhiben aumentos significativos, otros, como carnes y bebidas, registran bajas recientes. Esa combinación explica por qué el promedio general se mantiene por debajo del 2% en varias mediciones, aunque todavía con variaciones internas relevantes.
Para el Gobierno, el desafío inmediato es sostener esa desaceleración después del salto de julio. Si las proyecciones se confirman, agosto rompería el piso del 2% mensual, aunque todavía quedaría lejos del escenario de inflación cero que en algún momento había deslizado la administración nacional.




