Argentina y Chile avanzaron en la integración de sus actividades mineras con la recomendación de Protocolos Adicionales Específicos (PAE) para los proyectos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, ubicados en la frontera entre la provincia de San Juan y la región chilena de Atacama. La medida se vincula con emprendimientos que atraviesan la cordillera y requieren reglas operativas comunes para su desarrollo. En términos prácticos, el objetivo es ordenar exploración, infraestructura y circulación en áreas limítrofes.
La iniciativa se enmarca en el Tratado de Integración y Complementación Minera vigente entre ambos países. Ese esquema bilateral permite definir condiciones específicas para yacimientos que se extienden a uno y otro lado de la frontera, con el fin de facilitar su puesta en marcha. En este caso, los protocolos recomendados buscan dar previsibilidad a operaciones que dependen de coordinación entre jurisdicciones nacionales.
Alcance de los proyectos El proyecto Vicuña reúne al yacimiento Josemaría, ubicado en San Juan; Tamberías, del lado chileno; y el depósito Filo del Sol, que se extiende sobre ambos países. Por su parte, NexoAndino comprende los yacimientos Lunahuasi, en territorio argentino, y Los Helados, en Chile. El protocolo correspondiente a FiloSur apunta a consolidar y coordinar los trabajos de exploración dentro del denominado Distrito Vicuña.
Señal oficial El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, sostuvo que el acuerdo representa una herramienta relevante para aprovechar el potencial cuprífero argentino. “Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. De acá a diez años tiene que haber maximizado la oportunidad que tiene en el cobre”, afirmó el funcionario. En la misma línea, señaló que el tratado bilateral permite facilitar el desarrollo de los proyectos fronterizos y generar mejores condiciones para su puesta en marcha.
Contexto de inversión El avance se produce en medio de un nuevo ciclo de inversiones en la minería argentina, con el cobre como uno de los minerales de mayor interés. Según datos oficiales, los proyectos aprobados dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) representan compromisos por alrededor de u$s22.000 millones. La coordinación con Chile también es vista por el Gobierno como una vía para acelerar infraestructura, ampliar la participación de proveedores locales y generar empleo calificado en San Juan.
La agenda inmediata queda atada a la implementación de esos protocolos y a los pasos administrativos que correspondan para cada iniciativa. Si ese proceso avanza, los proyectos podrían contar con un marco más definido para exploración, obras y logística en la zona fronteriza. En paralelo, la evolución del cobre seguirá siendo una variable central para la provincia y para la estrategia minera nacional en los próximos años.




