Un procedimiento policial en Pocito que había comenzado por un presunto episodio de violencia de género terminó con el secuestro de 56 plantines de marihuana y seis cigarrillos de armado casero con sustancia vegetal. El hallazgo se produjo en una vivienda ubicada en inmediaciones de calle San Miguel y calle 6, alrededor de las 12:45. La intervención dejó dos frentes abiertos: por un lado, la situación denunciada por la mujer; por el otro, la posible infracción vinculada con estupefacientes.
Según el parte policial, los efectivos fueron comisionados al lugar tras un aviso por una situación de violencia. Al llegar, entrevistaron a una mujer de 39 años, quien indicó que su pareja, un hombre de 30 años, estaba dentro de la vivienda y ocasionaba disturbios. La mujer autorizó el ingreso del personal policial, lo que habilitó la inspección del inmueble. Ese dato resulta central porque el procedimiento inicial no estaba vinculado con drogas, sino con una denuncia por conflicto intrafamiliar.
Una vez en el interior, los uniformados encontraron al hombre encerrado en una habitación. Ante la falta de respuesta a los pedidos reiterados para que abriera la puerta, se produjo un forcejeo menor hasta que lograron ingresar. En ese contexto, advirtieron que en otra habitación había numerosas plantas. Consultado por los efectivos, el hombre manifestó que eran de su propiedad, de acuerdo con la información policial. Esa afirmación no constituye una acreditación judicial de tenencia, pero sí motivó la continuidad del operativo bajo control de las autoridades competentes.
Intervención judicial
El hallazgo fue comunicado a la Base Acusatoria y al ayudante fiscal de turno, quien ordenó la intervención de personal de Drogas Ilegales para determinar la especie de las plantas encontradas. Los especialistas realizaron las tareas correspondientes y confirmaron que se trataba de ejemplares de marihuana. Como resultado, se secuestraron 56 plantines y seis cigarrillos de fabricación casera con sustancia vegetal en su interior. La actuación quedó así dividida entre la eventual investigación por estupefacientes y la derivación del episodio original a la órbita de violencia familiar.
En paralelo, la situación que motivó la presencia policial quedó bajo intervención de la UFI CAVIG, la unidad fiscal especializada en casos de violencia intrafamiliar y de género. El ayudante fiscal Carlos Cáceres dispuso que la mujer realizara la correspondiente solicitud de protección en la dependencia policial. Con esa medida, el expediente quedó en una etapa inicial, a la espera de las actuaciones que puedan derivarse tanto del área de violencia como del hallazgo de droga en la vivienda.




