Un control policial por una infracción de tránsito derivó en una causa penal que este martes concluyó con una condena de prisión efectiva para Ariel Fernández. El caso expone cómo una intervención inicialmente vinculada a una falta vial terminó revelando la portación ilegal de un arma de fuego en condiciones de uso.
El hecho ocurrió el 20 de julio en Caucete, cuando Fernández viajaba como acompañante en una motocicleta por inmediaciones de calle Paula Albarracín de Sarmiento e Ignacio de la Roza. La patrulla interceptó el rodado luego de advertir que circulaba sin luces y que uno de los ocupantes no llevaba casco.
Durante la requisa, los efectivos hallaron entre las pertenencias de Fernández una pistola Ballester Molina calibre 11,25, con cargador y municiones. Según se informó, el arma estaba en condiciones de efectuar disparos y tenía la numeración limada, un dato que agrava la situación judicial del acusado.
En el mismo procedimiento fue detenido el conductor de la moto, de apellido Zamora, aunque su situación quedó rápidamente desvinculada de la investigación. El hombre sostuvo que había levantado a Fernández después de que este le hiciera dedo y que desconocía que transportaba un arma de fuego.
La discusión en el juicio se centró en la pena a imponer. La fiscal Virginia Branca pidió 6 años de prisión, mientras que la defensa solicitó 2 años y 6 meses y argumentó que no se había probado que el arma estuviera destinada a la comisión de otro delito.
Finalmente, el juez de Flagrancia Ricardo Grossi Graffigna resolvió aplicar 3 años y 6 meses de prisión efectiva, la pena mínima prevista para el delito por el que fue juzgado. Aunque Fernández no registra antecedentes penales, deberá cumplir la condena de manera efectiva y será alojado en el Penal de Chimbas.




