El Gobierno nacional, a través del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y la dirección del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), desmintió las versiones sobre un sismo destructivo inminente en la región de Cuyo. La aclaración oficial se produjo después de la difusión masiva de un video atribuido al empresario mendocino Elías Cross. El mensaje sostenía que un terremoto ocurriría este lunes 24 de agosto. La intervención buscó contener el impacto de una afirmación que circuló con fuerza en redes sociales y alcanzó a usuarios de San Juan y Mendoza.
La versión difundida Cross, integrante de la Casa Apostólica Su Presencia, afirmó haber recibido una “revelación del Espíritu Santo” que fijaba el supuesto evento para esa fecha. En su exposición, dijo además que las réplicas comenzarían el domingo 23 y que el movimiento principal se produciría entre la mañana y el mediodía del lunes. Según el texto original, el video superó miles de interacciones y generó inquietud en la población de ambas provincias. Frente a ese cuadro, los organismos nacionales recordaron que los terremotos responden a procesos tectónicos específicos y no pueden ser anticipados con precisión.
Sin método de predicción En diálogo con Tiempo de San Juan, la doctora en Geología Irene Pérez, integrante del Departamento de Investigaciones Sismológicas del INPRES, había explicado que no existe ningún método científico capaz de predecir cuándo ocurrirá un terremoto, dónde se localizará ni qué intensidad tendrá. La especialista señaló que las provincias cuyanas están en una zona de alta peligrosidad sísmica, pero que los estudios técnicos se hacen en términos probabilísticos y de largo plazo. En ese marco, el análisis de fallas geológicas no permite establecer una fecha concreta en el calendario. También descartó un “efecto cadena” entre los sismos registrados recientemente en Perú, Colombia y Venezuela y la actividad en territorio argentino.
Comunicación oficial En su comunicado, el SEGEMAR y el INPRES pidieron desestimar rumores, falsos pronósticos y mensajes catastróficos que atribuyen capacidad de predicción a determinadas fechas o condiciones climáticas. Los organismos remarcaron que la prevención depende de la información oficial, de la preparación comunitaria y del cumplimiento de las normas de construcción sismorresistente. Esa referencia normativa es central en una región expuesta a la actividad sísmica, donde la reducción del riesgo depende tanto de la difusión de información verificada como de las condiciones edilicias. La aclaración quedó asociada a una fecha concreta, 24 de agosto, que fue la que motivó la desmentida pública.




