La Policía Federal Argentina secuestró 2,650 kilos de marihuana en la provincia de Córdoba y detuvo a un hombre argentino de 27 años, en una causa por presunta infracción a la Ley Nacional de Drogas 23.737. El procedimiento se desarrolló a partir de una denuncia anónima que señalaba la comercialización de sustancias ilícitas en la capital cordobesa mediante encuentros pactados por plataformas y redes sociales. La investigación quedó a cargo de la Unidad Judicial de Lucha Contra el Narcotráfico de Córdoba, con intervención del Dr. Emiliano Fernández.
Con el aval de esa unidad judicial, personal de la División Antidrogas Córdoba inició tareas de inteligencia para verificar la actividad denunciada. Según el parte oficial, en esas pesquisas se utilizó la figura del denominado agente revelador, es decir, un agente que interviene de manera encubierta para obtener información sobre el delito investigado. Esa labor permitió establecer, siempre según la versión policial, que el sospechoso se dedicaba al expendio de estupefacientes.
Modalidad de venta
La investigación indicó que el imputado utilizaba dos perfiles de una red social reconocida para concretar las negociaciones y luego realizaba envíos bajo la modalidad de delivery, término que en este caso refiere a la entrega a domicilio de la sustancia. A partir de esa información, los efectivos acordaron un punto de encuentro para una supuesta compra de drogas. En ese lugar detuvieron al hombre y secuestraron varias dosis de marihuana, dos comprimidos de MDMA —una sustancia sintética de efecto estimulante y alucinógeno—, algunos gramos de cristal de metanfetamina, 1.433.000 pesos en efectivo y dos teléfonos celulares.
Allanamiento y secuestros
Después de esa detención, la Policía Federal localizó un inmueble que, de acuerdo con la pesquisa, habría sido usado para almacenar las sustancias que luego se ponían a la venta. La justicia ordenó un allanamiento que permitió secuestrar 141 unidades de MDMA con distintas inscripciones, hongos alucinógenos, 400 microdosis de LSD, 600.000 pesos en efectivo, dos notebooks, un teléfono celular, dos balanzas de precisión, un contador de billetes y documentación de interés para la causa. En el procedimiento participó el can detector Manteca, junto con su guía.
El detenido quedó a disposición del magistrado interventor junto con los elementos incautados. La causa continúa bajo la órbita judicial y, con los elementos reunidos hasta ahora, la definición procesal dependerá de la valoración de esa prueba y de las medidas que disponga el juzgado interviniente.




