Las ediles parisinas Mélody Tonolli y Audrey Pulvar solicitaron al canciller francés, Jean-Noël Barrot, “una investigación sobre la gestión y el funcionamiento de la Casa Argentina” en París, a raíz de denuncias sobre recientes expulsiones de residentes. La información fue difundida por medios de Francia. La presentación apunta a la administración de una residencia que forma parte de la red de la Cité Internationale Universitaire, un campus universitario del sur de la capital francesa.
Según la misiva citada por esos medios, las funcionarias expresaron preocupación por “decisiones de expulsión” adoptadas durante el verano boreal “sin solución perenne” para el inicio de curso en septiembre. También mencionaron la retirada de una placa sobre los desaparecidos durante la dictadura y la celebración de reuniones “difundiendo ideologías de extrema derecha”. En ese texto, agregaron que, si los hechos se confirman, resultarían “muy preocupantes” y podrían motivar “una firme protesta por parte de la Ciudad de París”.
Antecedentes y alcance
La Cité Internationale Universitaire informa en su sitio web que recibe cada año a 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades en 47 casas, entre ellas la residencia argentina. En ese contexto, la situación trasciende la administración de un inmueble y se inscribe en el funcionamiento de un espacio universitario de alcance internacional. La controversia involucra criterios de convivencia institucional, reglas de admisión y eventuales estándares de neutralidad y no discriminación.
El director y la carta de valores
El director de la Casa Argentina, Santiago Muzio, asumió en 2024, después de conducir desde 2020 la antena en Madrid del Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), una universidad privada fundada por la eurodiputada francesa de ultraderecha Marion Maréchal, sobrina de Marine Le Pen. Desde entonces, la residencia creada en 1928 quedó envuelta en varias controversias, entre ellas el rechazo de Muzio a firmar la Carta de Valores de la Cité Universitaire.
De acuerdo con lo informado por el ayuntamiento parisino a la agencia AFP, esa carta prohíbe las discriminaciones por motivos de género u orientación sexual y busca además la intervención del gobierno francés para garantizar el respeto de principios de neutralidad, pluralismo, libertad académica y no discriminación. En paralelo, la agencia indicó que contactó a la Casa Argentina y a su director para obtener una respuesta, pero no obtuvo contestación por el momento. Tampoco reaccionaron hasta ahora la Cancillería de Francia ni el ministerio francés de Educación Superior, según un informe del sitio RFI.
Próximos pasos
Por el momento, la solicitud formal es una investigación sobre la gestión y el funcionamiento de la residencia. El eventual curso del caso dependerá de la respuesta de las autoridades francesas y de las eventuales aclaraciones de la Casa Argentina y de Santiago Muzio. Hasta ahora, las acusaciones y preocupaciones fueron planteadas por las ediles parisinas y no constan en el material aportado respuestas oficiales del director ni de la Cancillería francesa.




