Tres empresas de San Juan formalizaron una unión transitoria de empresas, UTE, para competir por el contrato de transporte vinculado a la construcción de la mina de cobre Vicuña. La alianza está integrada por PAP, Dream —la división minera de 20 de Junio— y Flecha Bus, de Autotransporte San Juan. Según fuentes consultadas de la UTE, el objetivo es evitar que el servicio quede en manos de la mendocina Andesmar, que también participa de la licitación.
Las mismas fuentes empresarias señalaron que la decisión de asociarse respondió al tamaño del proyecto y a las exigencias operativas de Vicuña. Indicaron que las firmas venían compitiendo entre sí, pero que lograron un acuerdo para presentarse en conjunto al llamado. En ese esquema, sostienen que cuentan con capacidad operativa y financiera para responder a los requisitos del pliego sin tener que salir a buscar equipamiento para iniciar el trabajo.
Capacidad operativa y antecedentes
De acuerdo con los datos difundidos, el servicio demandará como mínimo 60 unidades, en este caso micros 4x4 adaptados para alta montaña, con motores grandes y carrocerías chicas. La UTE afirmó que las empresas suman más de 30 años de trayectoria en transporte de alta montaña y que participaron en la construcción de minas como Veladero y Pascua Lama. También dijeron que conocen las contingencias climáticas de la cordillera y que esa experiencia no se limita a disponer de vehículos, sino a operar en caminos complejos.
El plazo para presentar ofertas vence el 29 de septiembre y los equipos de las tres compañías trabajan en la documentación exigida. Según señalaron, deben procesar alrededor de 880 archivos para completar la propuesta. La resolución de la licitación quedará después del cierre de ofertas, por lo que la definición todavía depende de la evaluación de los antecedentes y de la capacidad técnica y financiera de cada oferente.
Disputa por el derrame local
Desde el bloque sanjuanino cuestionaron el desembarco de Andesmar en la licitación y plantearon que la empresa no tiene sede en San Juan. También expresaron que su llegada se produjo con presiones en los medios y con una actitud que interpretaron como despectiva hacia el sector local. En ese planteo, la UTE sostiene que si el contrato queda en manos de una firma radicada fuera de la provincia, una parte del valor generado por la operación se trasladará a Mendoza.
La alianza sanjuanina también prevé sumar como subcontratistas a transportistas de las comunidades de Iglesia y Jáchal, que no reúnen por sí solos los requisitos para presentarse directamente a una licitación de esta magnitud. En esa línea, el bloque empresario busca que el contrato deje mano de obra y servicios directos e indirectos en la provincia. La definición se conocerá una vez cerrado el proceso el 29 de septiembre.




