El estudiante sanjuanino de Comunicación Michelle Freves fue seleccionado como voluntario para la misa que encabezará el Papa en Córdoba. La participación se enmarca en una convocatoria religiosa que, según estimaciones mencionadas por el propio joven, podría reunir entre 1.000.000 y 1.200.000 fieles. La experiencia lo ubicará en un dispositivo de organización y asistencia de gran escala, con impacto logístico sobre la movilización de peregrinos y voluntarios.
En una entrevista con el programa ADN de Telesol, Freves explicó que se enteró de la convocatoria por un conocido vinculado al arzobispado, que ya había participado en eventos como la Jornada Mundial de la Juventud. Luego completó formularios con datos sobre su vida, sus actividades y sus motivaciones, y semanas después recibió la confirmación de que había quedado seleccionado. “Fue un momento de mucha alegría, de mucha emoción, y más saber que tengo muchos sanjuaninos conocidos, muchos chicos relacionados a lo que son los grupos juveniles, y decir: no voy solo, voy acompañado”, dijo.
Organización y tareas Su función se desarrollará en el predio de Fadea, en el área 5, un sector cercano al escenario central por donde pasará el vehículo papal. El voluntariado comenzará el lunes a las 13, con la vigilia, y se extenderá hasta las 16 del martes. Durante ese lapso, los voluntarios tendrán tareas de asistencia a peregrinos y control en vallas y accesos, en un esquema que requiere coordinación previa y distribución de funciones.
Freves viajará el domingo por la noche para retirar a primera hora del lunes el kit oficial, compuesto por una credencial, una remera amarilla identificatoria, una botella, un piluso y una mochila de tela. Según contó, del contingente que parte desde San Juan participan alrededor de 300 personas, dentro de una estructura general de unos 25.000 voluntarios coordinados por un canal de difusión. La magnitud del operativo refleja la dimensión del acto central y la necesidad de sostener la circulación de fieles en un espacio de alta concurrencia.
Expectativas y continuidad El estudiante señaló además el acompañamiento de su familia para encarar el viaje y la tarea asignada. Sobre lo que espera del encuentro religioso, dijo: “No soy muy de ir a pedir, sino más de agradecer”. También dejó abierta la posibilidad de seguir participando en otras actividades vinculadas a la visita pastoral una vez terminada la misa, en un cronograma que se concentrará entre la vigilia del lunes y el cierre previsto para el martes a las 16.




