El crimen de Camila Agustina Vechiarello, de 26 años, asesinada en Barreal, provocó una movilización de vecinos y allegados en Calingasta durante la noche del domingo. La protesta buscó reclamar el esclarecimiento del hecho y exigir que la causa no quede sin resolución. La convocatoria se hizo en un contexto de investigación judicial abierta por un homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
La protesta en Barreal María Cantos, vecina de Calingasta, habló en Radio Mil20 y explicó que la movilización surgió entre un grupo inicial de unas seis mujeres organizado por WhatsApp. Según su testimonio, la convocatoria creció hasta reunir alrededor de 600 personas, entre mujeres y hombres. Cantos sostuvo: “Fuimos un pueblo unido”, al referirse al objetivo de acompañar el pedido de justicia por Camila.
De acuerdo con lo relatado por Cantos, Camila era una de las aspirantes a Gendarmería que realizaba su formación en la localidad. También indicó que la joven era oriunda de Rosario, Santa Fe, mientras que su pareja, Carlos Gonzalo Riveros, de 25 años, era de Tartagal, Salta. La vecina señaló además que ambos se habían casado hacía aproximadamente 20 días y que alquilaban un departamento en la zona de Valle Alto, cerca del lugar de formación, aunque fuera del predio de la fuerza.
Situación del sospechoso Cantos agregó que, según la información que había trascendido, Riveros habría sido dado de baja como aspirante en agosto, aunque aclaró que no pudo precisar los motivos. Esa referencia no forma parte de una confirmación judicial y quedó mencionada como dato que circuló en la comunidad. En paralelo, la protesta se realizó frente a Gendarmería Nacional, donde algunos jóvenes pidieron no ser fotografiados ni filmados por temor a consecuencias laborales, según contó la vecina.
Investigación en curso El hecho ocurrió este domingo en inmediaciones de calle Presidente Roca y avenida San Martín. Una llamada alertó sobre la situación y, cuando llegaron los efectivos, encontraron a Camila tendida en el suelo con múltiples heridas provocadas por un arma blanca. La investigación quedó a cargo de la UFI Delitos Especiales, mientras Riveros, que estaba en el lugar, quedó señalado como principal sospechoso y fue trasladado al Hospital Rawson, donde permanece bajo custodia policial y a disposición de la Justicia.
Según las primeras hipótesis de la investigación, el joven habría intentado quitarse la vida después del ataque mediante heridas autoinfligidas. La causa sigue en trámite como homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, mientras continúan las pericias para establecer cómo ocurrió el ataque y qué pasó en las horas previas. En ese marco, la familia de la víctima debía llegar a San Juan y el cuerpo de Camila ya había sido trasladado a la capital provincial.




