La trabajadora Sandra pidió asesoramiento legal tras la difusión del video registrado en Carrefour de San Juan, donde fue filmada junto al influencer Santiago Fernández, conocido como “El Niño Marta”. Según su descargo, busca avanzar por la vía judicial, pero sostuvo que no cuenta con recursos para pagar un abogado.
En su relato, afirmó que reaccionó después de sentirse provocada durante la discusión y que luego el influencer la insultó. “Yo le manoteo el celular, le pegué así, le metió como un cachetón, se le cayó”, contó sobre el momento previo a la difusión del material. También señaló que, cuando él recuperó el teléfono, le dijo: “perra mongólica”.
Versión de la trabajadora
Sandra dijo que trabaja desde hace años en el sector externo del supermercado, donde ayuda a los clientes y ordena los carritos. Aseguró que no esperaba que el video se difundiera masivamente y que eso derivó en cuestionamientos públicos. “Yo nunca pensé que él iba a subir el video y se iba a hacer muy viral. Demasiado viral se ha hecho”, manifestó.
Frente a las expresiones que, según dijo, continuaron después de la difusión, respondió: “Yo no estoy enferma de la cabeza ni soy mongólica”. También sostuvo que su trayectoria laboral contradice esa descalificación: “Si fuera mongólica no estaría trabajando los años que llevo trabajando en el Carrefour y toda la gente me conoce y sabe lo que yo soy”.
Pedido de asistencia
La mujer explicó que no dispone de dinero para afrontar una eventual demanda y pidió ayuda para conocer qué herramientas legales tiene a su alcance. “Si algún abogado me está escuchando, ya sea de la Dirección de Discapacidad, no tengo dinero para pagar a un abogado, pero que me asesore cómo le puedo refundir a este chico por bullying y por acoso”, dijo. También afirmó que considera que hubo una provocación previa: “Él me provoca y me dice cosas malas”.
En el mismo descargo habló de su hijo Nelson, a quien describió como una persona con discapacidad. Dijo que no quiere que intervenga en una pelea ni que termine involucrado en un problema judicial. “Yo no quiero que mi hijo vaya preso, porque es lo único que tengo. No tengo para pagar un abogado para sacarlo”, expresó.
Al cierre, Sandra reiteró que pretende avanzar por la vía legal y que no tiene recursos para costear una representación. El caso quedó instalado en redes sociales y, según su planteo, el próximo paso depende de que consiga asesoramiento para definir si presenta una acción judicial.




