La jornada de viento Zonda dejó un escenario crítico en distintos puntos de San Juan, con alrededor de 42 frentes de incendio registrados entre el mediodía y las 23 del miércoles, principalmente en los departamentos del sur provincial. El saldo más grave se produjo en Pocito, donde unas 12 o 13 viviendas ubicadas junto a un sector de cañaverales sufrieron pérdidas casi totales.
Diego Morales, director de Protección Civil, explicó en diálogo con radio Mil20 que los primeros focos comenzaron durante la mañana, aunque la situación se agravó desde el mediodía. “Desde el mediodía de ayer comenzamos con frentes de incendios en la zona sur de la provincia”, señaló.
Durante las primeras horas se registró un incendio de grandes dimensiones en una finca, que fue atendido por Bomberos de la Policía de San Juan y Bomberos Voluntarios de Ullum. Según explicó Morales, ese episodio pudo ser controlado y no dejó pérdidas materiales para las personas.
Sin embargo, entre las 12 y las 23 se multiplicaron los focos. “Alrededor de 42 frentes de incendio” fueron registrados durante ese período, de acuerdo con el relevamiento preliminar de Protección Civil.
Uno de los sectores más afectados fue el ubicado en las inmediaciones de calle Alfonso 13 y calles 11 y 12, en Pocito, donde el fuego avanzó sobre viviendas que se encontraban próximas a un gran zanjón y una zona de cañaverales secos.
“Lo más grave que tuvimos fue en calle Alfonso 13, al sur de calle 11, alrededor de 12 casas que estaban justo a los pies de un cañaveral, de un zanjón grande”, explicó Morales.
La rápida propagación de las llamas generó importantes daños materiales. Algunas familias sufrieron pérdidas prácticamente totales y también se quemaron vehículos, entre ellos una camioneta y motos.
Tres personas fueron asistidas por quemaduras
En medio de los incendios, tres personas, entre ellas menores, sufrieron quemaduras leves y debieron ser trasladadas al servicio de urgencias del Hospital Marcial Quiroga.
“Las únicas víctimas que tuvimos que no revisten de gravedad fueron trasladadas al servicio de urgencia del Hospital Marcial Quiroga. Fueron tres personas, entre ellas menores, con quemaduras leves”, detalló el director de Protección Civil.
Ante la magnitud de los incendios, se dispuso además la presencia de ambulancias en las inmediaciones de los sectores donde se desarrollaban las tareas, debido al riesgo que implicaban las llamas y las altas temperaturas.
Morales destacó especialmente el trabajo coordinado entre los distintos cuerpos de bomberos voluntarios de la provincia. Efectivos de Pocito, Rawson, Chimbas, Capital, Rivadavia y otros departamentos se sumaron a los operativos para combatir los diferentes focos.
“Todos los bomberos voluntarios de la provincia, de las cercanías, se autoconvocaron en el lugar. Y cada uno iba actuando en un frente distinto”, remarcó.
Los incendios no se limitaron al sur provincial. También se registraron focos en Caucete, 25 de Mayo, Albardón y en inmediaciones de una empresa eléctrica ubicada sobre calle 5, pasando Pellegrini. Según Morales, hasta las 23 todavía se trabajaba para controlar algunos de estos focos.
Investigan si hubo incendios intencionales
Consultado sobre la posibilidad de que algunos de los focos hayan sido provocados de manera intencional, Morales aseguró que recibió comentarios de personas que sostenían esa hipótesis, aunque aclaró que no pudo observar personalmente a nadie iniciando los incendios.
“Yo presencialmente no lo pude ver, estuve desde los primeros momentos organizando y solicitando la presencia de todos, pero no pude observar que hubiera gente prendiendo fuego”, explicó.
El director de Protección Civil señaló que también existe el hábito de realizar quemas de yuyos y residuos vegetales, una práctica que puede resultar especialmente peligrosa bajo condiciones de viento fuerte y vegetación seca.
“Habían muchos que sí manifestaron eso, que había la intencionalidad, ya sea por intención o por costumbre de quemar los yuyos cuando ocurren precisamente estos vientos”, sostuvo.
La combinación del terreno seco y las fuertes ráfagas favoreció la rápida expansión de las llamas. “El fuego saltaba de un lugar a otro porque es campo muy, muy seco”, explicó Morales.
Mientras continúa el relevamiento de las consecuencias, Protección Civil y los organismos municipales deberán determinar el nivel de afectación de cada vivienda y avanzar con la asistencia y reconstrucción para las familias que resultaron damnificadas.




