Los referentes comerciales de los departamentos afuera del Gran San Juan no la están pasando nada bien. Consultados por DIARIO DE CUYO, coincidieron en que el consumo se desplomó y la prioridad ya no es crecer sino aguantar. Habló Hermes Rodríguez, presidente de la Cámara de Comercio de San Juan, y también se sumaron Marcelo Aguirre de Jáchal, Luis César Agulles de Caucete, Pablo Rodríguez de Zonda y Omar Toro de Calingasta.
Rodríguez fue crudo: hay desesperación por vender y hasta se consiguen precios iguales o menores al año pasado. El problema es que los comercios de los departamentos bancan costos que los del centro no tienen. En Jáchal, Aguirre resumió: "Está complicado, la verdad es que se ha complicado mucho".
En Jáchal cerró el 20% de los comercios y los que aguantaron achicaron fuerte: locales que tenían 200 metros ahora funcionan en 50. La gente pide cuotas, casi nada se vende de contado, y la competencia desleal de vendedores informales y grupos de Facebook le metieron el perro a los que pagan alquiler y empleados.
En Calingasta la cosa es peor todavía. Omar Toro contó que cuando se termina la temporada minera se vienen las cesantías y el consumo se desploma. El dato más duro: un kilo de asado sale hasta $24.000 en Calingasta, mientras afuera ronda los $16.000. Por eso muchos se mandan a Uspallata o al Gran San Juan a hacer las compras.
En Caucete, Luis César Agulles contó algo que nunca había pasado: hay locales vacíos en la diagonal, y eso es histórico. Las dos casas de comidas más importantes cerraron sus salones y solo hacen delivery, otros directamente venden desde sus casas para abaratar costos.
Zonda tiene su propio lío: hace tres años había 50 comercios y hoy hay más de 300. Pablo Rodríguez lo explicó fácil: "Al haber más negocios, cada vez vendemos menos". Encima estimó que el 90% funciona de manera irregular.
La única luz al final del túnero es la minería. En Jáchal miran a Vicuña con esperanza y en Calingasta esperan que vuelva la temporada para que se reactive el empleo. Los referentes coinciden: si no llega ese impulso, van a tener que seguir rebuscándose para sobrevivir. ¿Alguien se anima a abrir un comercio nuevo?




