La causa por la muerte de Cristian Andrés Castro volvió a quedar en el centro del reclamo de su familia. Su madre, Roxana Córdoba, cuestionó la condena de tres años impuesta al hombre señalado por el ataque y sostuvo que la pena resulta desproporcionada frente al desenlace fatal del caso.
El joven, de 32 años, murió el 27 de abril de 2026 en el Hospital Rawson, después de permanecer internado en estado crítico por un severo traumatismo de cráneo. La lesión se habría producido durante la madrugada del 18 de abril, en el barrio Alameda, en Rawson, cuando recibió un piedrazo en la cabeza.
De acuerdo con el relato de Córdoba, el agresor habría ingresado a la vivienda de su hijo mientras escapaba de un procedimiento policial y, al intentar entrar, arrojó una piedra de gran tamaño que impactó en la cabeza de Cristian. La mujer aseguró que ese golpe derivó en las lesiones que terminaron provocando la muerte.
La madre también puso el foco en la atención posterior al ataque y afirmó que su hijo llegó en grave estado, con signos de extrema vulnerabilidad. En su testimonio, cuestionó que no haya sido trasladado de inmediato al hospital y planteó la posibilidad de abandono de persona, una observación que suma tensión al análisis del caso.
Frente a la sentencia, Córdoba fue categórica: consideró que tres años de condena no guardan relación con la pérdida de una vida. La familia, según confirmó, apelará la decisión judicial y reclamará una pena mayor, con el objetivo de revertir un fallo que consideran insuficiente.
La mujer también rechazó la versión que vinculó la muerte de su hijo con una meningitis. Para la familia, esa infección habría sido consecuencia de las lesiones provocadas por el golpe y no una condición previa. En ese punto, insistió en que Cristian no estaba enfermo antes del ataque.
En un mensaje atravesado por el dolor y la búsqueda de una respuesta institucional, Córdoba remarcó que no abandonará el reclamo. Su planteo vuelve a exponer la distancia entre la expectativa de justicia de la familia y la sanción impuesta, en una causa que sigue generando fuerte malestar y demanda de una revisión más severa.
La madre cerró con un pedido directo a la Justicia: que el caso no quede impune y que la muerte de su hijo reciba una respuesta acorde a la gravedad de los hechos.




