Los incendios de pasturas continúan generando preocupación en la zona de Médano de Oro y obligan a los equipos de emergencia a mantener un trabajo constante para evitar que el fuego avance sobre fincas y sectores habitados.
Ricardo Vogni, integrante de Protección Civil de Rawson, contó en diálogo con radio Mil20 que durante la madrugada debieron intervenir junto al Destacamento N° 1 por un incendio registrado en inmediaciones de General Alache y Alfonso XIII, a la altura de calle 155.
“Sí, toda la noche trabajando en conjunto con el destacamento número uno en un incendio de pastura”, explicó Vogni. Según detalló, el fuego comenzó alrededor de la 1:30 de la madrugada y las tareas para combatirlo se extendieron hasta las primeras horas de este viernes.
El referente de Protección Civil manifestó además su preocupación por la reiteración de este tipo de situaciones y apuntó contra quienes provocan incendios de manera deliberada.
“¿Hasta cuándo vamos a seguir pidiéndole a la gente que no queme, que no prenda fuego?”, cuestionó. En ese sentido, consideró que se trata de una conducta que puede generar consecuencias graves debido al riesgo que representa para las personas y los bienes.
“Son personas malintencionadas, que no tienen escrúpulos porque no hay otra forma de llamarlos. Hacer esas maldades poniendo en riesgo la vida de personas, los bienes y demás es algo muy peligroso”, sostuvo.
Cómo funciona la quema controlada
Vogni también explicó que Rawson cuenta con un sistema de quemas prescriptas o controladas, cuyo objetivo es reducir la cantidad de material combustible existente en determinados sectores.
El procedimiento permite trabajar sobre la vegetación seca y las pasturas que pueden favorecer la propagación de un incendio. La intención es evitar que el fuego encuentre continuidad entre terrenos, fincas o viviendas.
“El material combustible sería la pastura”, explicó Vogni, y señaló que este mecanismo puede utilizarse, por ejemplo, cuando existe una finca abandonada ubicada entre otros terrenos productivos. De esta manera, se busca interrumpir la continuidad del material que podría alimentar un incendio.
La diferencia, remarcó, está en que estas quemas no se realizan de manera improvisada, sino bajo determinadas condiciones y con monitoreo.
“Se limpia de esa manera, con el uso del fuego, pero de una forma controlada. En un horario prudente, con una suerte de organización y demás”, explicó.
Además, desde la Brigada Forestal se realiza un seguimiento de las condiciones meteorológicas antes de autorizar estos trabajos. “Siempre se monitorea el clima para hacer los trabajos de quemas prescriptas”, indicó.
El trámite y los costos
Para acceder a una quema controlada, el productor debe realizar el trámite correspondiente en el SIC del Médano. Vogni explicó que existe una temporada establecida para este tipo de trabajos, comprendida entre abril y julio.
Sin embargo, algunas tareas previstas tuvieron que ser reprogramadas debido a las condiciones meteorológicas. Las lluvias y los episodios de viento Zonda registrados durante julio impidieron concretar determinadas quemas, por lo que algunas fueron trasladadas a los primeros días de agosto.
El sistema también contempla a particulares que necesiten sanear un lote. Según explicó Vogni, una modificación de la ordenanza permitió ampliar esta posibilidad.
En cuanto al costo, detalló que para los productores la tarifa es de 10 unidades tributarias por hectárea, mientras que para un particular que posee un lote el valor asciende a 30 unidades tributarias.
La autorización corresponde a un uso puntual. Después de realizada la limpieza, el propietario debe mantener el terreno en condiciones. “Después de ahí tiene que seguir manteniendo la limpieza del mismo lote y si no lo hace, está sujeto a una multa”, advirtió Vogni.




