La situación volvió a repetirse este martes en Chimbas, donde vecinos de Villa Unión y del barrio Güemes enfrentaron un nuevo desborde del canal Cordero, en las inmediaciones de la Escuela Avellaneda. El episodio reavivó la inquietud en un sector que ya había padecido una escena similar meses atrás.
Las imágenes difundidas por Los Cazadores de Noticias muestran un anegamiento que afecta la circulación y deja expuestas a las familias de la zona a posibles daños materiales y a un riesgo sanitario que se vuelve recurrente cada vez que el agua supera la capacidad de escurrimiento.
El hecho no aparece como un caso aislado. Según el propio relato de los vecinos, en mayo pasado se había registrado una situación de características similares, también vinculada con las dificultades del canal para evacuar el caudal de manera normal.
En ese marco, el principal señalamiento apunta a la acumulación de residuos en el cauce, un factor que obstruye el paso del agua y termina favoreciendo el rebosamiento hacia las calles cercanas. La consecuencia directa es la afectación de viviendas y de la transitabilidad en una zona donde el problema ya dejó de ser excepcional.
Mientras persiste el inconveniente, la demanda vecinal se concentra en la necesidad de despejar el canal y adoptar medidas que eviten nuevos desbordes. La reiteración del problema pone en evidencia una situación estructural que, de no resolverse, seguirá impactando en la vida cotidiana de quienes residen y circulan por ese sector de Chimbas.




