Una pareja se casó en una iglesia inundada del municipio de Hagonoy, en Filipinas, pese a que la provincia de Bulacan atraviesa graves inundaciones por lluvias intensas y sistemas tropicales. Los novios fueron Lhiane Galang y Gilbert Gibo Chico, que decidieron seguir con la ceremonia en la parroquia de San Juan Bautista aun con agua turbia dentro del templo.
El video de la boda mostró a la novia avanzando con vestido blanco y ramo en mano por el pasillo central cubierto de agua, mientras la cola de la prenda flotaba sobre la inundación. A los costados, familiares e invitados siguieron la escena desde las banquetas de madera o de pie, y la secuencia se difundió rápidamente en redes sociales. La imagen se volvió un registro de una ceremonia atravesada por una emergencia climática que ya alteró la vida cotidiana en la zona.
Estado de calamidad
La provincia de Bulacan, al norte de Manila, enfrenta desde hace semanas inundaciones que llevaron a declarar el estado de calamidad en la región, según el texto difundido. De acuerdo con ese mismo reporte, las lluvias y el paso de sistemas tropicales dejaron al menos 39 muertos y 3 desaparecidos. Ese contexto explica por qué las autoridades parroquiales habían sugerido reprogramar la ceremonia.
Sin embargo, la pareja rechazó esa recomendación y mantuvo la fecha prevista. El novio, vestido con traje tradicional, y el sacerdote esperaron junto al altar para concretar una versión reducida del casamiento. La decisión quedó asociada a la persistencia de la emergencia en la provincia y a las dificultades materiales que provocó dentro del propio templo.
Una ceremonia reducida
Tras la celebración, Lhiane Galang y Gilbert Gibo Chico explicaron que habían esperado ese día durante mucho tiempo y que no querían que la lluvia ni las inundaciones los detuvieran. También señalaron que la boda no fue la que habían imaginado, aunque la consideraron un momento que no olvidarán. El caso quedó como una postal de la magnitud del temporal en Filipinas y de sus efectos sobre actividades cotidianas y religiosas.
La situación en Bulacan sigue condicionada por las inundaciones y por la evolución de las lluvias en la región. El dato a seguir es si continúan las restricciones y reprogramaciones en la zona afectada mientras persisten los daños materiales y el saldo de víctimas informado por las autoridades mencionadas en la nota.




