Nueva York puso en marcha una de las restricciones más amplias de Estados Unidos al uso de inteligencia artificial generativa en las escuelas públicas. La medida establece una moratoria de un año para los estudiantes desde preescolar hasta octavo grado y alcanzará a casi 600.000 alumnos. El alcance de la decisión impacta en el uso cotidiano de herramientas digitales dentro del sistema educativo de la ciudad.
El anuncio fue realizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y el superintendente de las escuelas públicas, Kamar Samuels. Según explicaron las autoridades, el objetivo es proteger el desarrollo del pensamiento crítico y fortalecer el vínculo entre estudiantes y docentes. La medida se inscribe en un debate más amplio sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial en ámbitos escolares y sus efectos pedagógicos.
Alcance de la restricción
Como parte de la implementación, el distrito escolar suspenderá o desactivará las funciones de inteligencia artificial de más de 38 programas que ya habían sido autorizados, pero que no cumplen con los nuevos estándares de seguridad y supervisión. La restricción tendrá distintos alcances según la edad de los estudiantes. En las escuelas secundarias se permitirá el acceso a un conjunto limitado de herramientas de inteligencia artificial y se dictarán cursos vinculados al denominado “pensamiento crítico con IA”.
Sin embargo, los chatbots de compañía y servicios convencionales como ChatGPT y Claude quedarán bloqueados en todos los grados. Nueva York ya había tomado medidas contra estas tecnologías en 2023, cuando el Departamento de Educación bloqueó ChatGPT en los dispositivos y redes escolares, aunque luego dio marcha atrás. El antecedente muestra que el sistema educativo local ya venía ajustando su política frente a estas herramientas.
Límites de pantalla y excepciones
El paquete de medidas también contempla límites para el tiempo individual frente a las pantallas. Para los alumnos de tercero a quinto grado se recomienda un máximo de 30 minutos diarios, mientras que para sexto a octavo el límite sugerido será de 45 minutos. La normativa contempla excepciones para estudiantes con discapacidades y para quienes están aprendiendo inglés como segunda lengua, dos grupos que suelen requerir adaptaciones específicas en el aula.
Los docentes sí podrán utilizar herramientas de inteligencia artificial para planificar clases y realizar determinadas tareas operativas y administrativas. No podrán, en cambio, emplearlas para calificar o evaluar a los alumnos. La ciudad también creó una Coalición de Tecnología en las Escuelas, integrada por docentes, padres, estudiantes y otros miembros de la comunidad educativa, con la tarea de analizar el impacto de la moratoria y elaborar recomendaciones para los próximos años.
La Federación Unida de Maestros de Nueva York respaldó los límites al tiempo de pantalla y las excepciones para estudiantes con necesidades especiales. Su presidente, Michael Mulgrew, expresó dudas sobre cómo el Departamento de Educación determinará qué herramientas de inteligencia artificial cumplen con los estándares de seguridad. El planteo apunta a evitar incertidumbre sobre qué productos tecnológicos pueden utilizarse en clase mientras se define el alcance definitivo de la política escolar.




