Donald Trump rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, en un contexto de tensión creciente en Medio Oriente. El mandatario de Estados Unidos dijo ante periodistas: “Hicieron una propuesta, pero la rechacé”.
La oferta iraní contemplaba una reapertura del paso marítimo en una semana y la reanudación de las conversaciones sobre el programa nuclear a cambio de que Estados Unidos levantara su bloqueo naval y suspendiera las sanciones económicas. Según el esquema difundido, al sexto día se concretaría la reapertura del estrecho y al séptimo se retomarían las negociaciones bilaterales para intentar un acuerdo definitivo.
Las conversaciones se produjeron esta semana entre el canciller iraní, Abás Araqchi, y el enviado especial de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff. Araqchi afirmó durante la Asamblea General de Naciones Unidas que “Irán ha transmitido a Estados Unidos, a través de Qatar, un plan concreto de siete días” y agregó que, si se cumplían las condiciones necesarias, el estrecho podía reabrirse y el paso marítimo normal restablecerse en ese plazo.
Trump sostuvo además que Irán quería “llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo terreno estrepitosamente”, y añadió: “Quieren un acuerdo, y me parece bien. A mí también me gusta llegar a acuerdos, pero ese acuerdo no sería aceptable”. La definición pública del presidente estadounidense deja la negociación en suspenso y mantiene abierto el impacto sobre una ruta clave para el transporte de petróleo y otros productos básicos del comercio mundial.
En paralelo, Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes con el objetivo de paralizar la economía del país, mientras Teherán conserva el control sobre gran parte del estrecho de Ormuz. La evolución de ese esquema dependerá de si se reanudan o no los contactos bilaterales y de qué condiciones acepten las partes en las próximas rondas de negociación.




