El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que prohibió el acceso a la Casa Blanca a CNN, MSNOW y al portal Politico, a los que acusó de difundir “fake news”. La decisión fue comunicada en su cuenta de la plataforma Truth Social y tuvo efecto inmediato, según el propio mensaje presidencial. Trump no precisó qué coberturas concretas motivaron la medida.
“Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, prohíbo a la Falsa Cadena de Noticias CNN, a MSNOW (...) y a Politico (...) el acceso a la Casa Blanca como resultado de sus constantes ‘informes’ de NOTICIAS FALSAS”, escribió Trump. En el mismo mensaje, sostuvo que los medios “no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS” cuando cubren al presidente, a su administración o a Estados Unidos. También anticipó que “próximamente se sumarán otros medios de noticias falsas”.
El anuncio sorprendió a la sala de prensa de la Casa Blanca, donde este viernes seguían trabajando periodistas de los medios alcanzados por el veto. La decisión se inscribe en una nueva escalada del enfrentamiento entre Trump y la prensa, una relación que ya había tenido episodios de restricción durante su actual mandato. En ese período, la Casa Blanca limitó el acceso de la agencia Associated Press a algunos actos oficiales después de que la agencia se negara a usar el término “golfo de América” para referirse al golfo de México.
Antecedentes y conflicto
Las amenazas y los ataques verbales contra periodistas fueron una constante durante los gobiernos de Trump, quien suele descalificar como “fake news” a los medios cuya cobertura cuestiona. En este caso, el presidente también reactivó su crítica particular contra CNN por la cobertura de las acusaciones sobre una supuesta coordinación entre su campaña de 2016 y Rusia. Además, durante su actual mandato cuestionó la difusión de fotografías y documentos que lo vinculaban con el financista Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
Impacto institucional
La medida vuelve a poner bajo discusión el acceso de la prensa a la sede del Poder Ejecutivo estadounidense y el alcance de las restricciones que puede imponer la administración presidencial. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa ya habían cuestionado acciones previas de Trump, en particular sus confrontaciones con periodistas durante conferencias de prensa y al ingresar al Despacho Oval. El episodio deja abierta la posibilidad de nuevas exclusiones, dado que el propio presidente anticipó que otros medios podrían sumarse a la lista.
Por el momento, la administración no informó un procedimiento adicional ni aclaró si el veto alcanzará actos oficiales específicos o la cobertura general dentro de la Casa Blanca. Tampoco se comunicó una revisión de la decisión ni un plazo para su eventual levantamiento.



