La tensión entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas volvió a escalar luego de que el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, afirmara que su país está preparado para defender militarmente el archipiélago. En declaraciones al diario The Sun on Sunday, el funcionario sostuvo: “Esto no es 1982”. La expresión reactivó la discusión sobre la dimensión militar y diplomática del reclamo de soberanía.
Streeting respondió a una consulta sobre una eventual acción argentina y afirmó: “Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas Malvinas. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas”. La declaración se produjo después de que el presidente Javier Milei volviera a reivindicar el reclamo argentino sobre las islas y anunciara nuevas medidas contra empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la zona sin autorización argentina.
Antecedente de 1982
La referencia de Streeting remite a la guerra de 1982, cuando las fuerzas argentinas desembarcaron en las islas y el Reino Unido envió una fuerza militar para recuperar el control del territorio. El conflicto duró 74 días y terminó con la rendición argentina. Desde entonces, la disputa por la soberanía continúa por la vía diplomática, con posiciones irreconciliables entre ambos gobiernos.
La disputa por los hidrocarburos
El nuevo cruce también incorporó el frente económico. En las últimas semanas, el Gobierno argentino anunció medidas contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las Malvinas. Uno de los proyectos mencionados en la disputa es Sea Lion, impulsado por un consorcio integrado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum. Según el texto difundido, la tensión aumentó después de que Milei anunciara sanciones para compañías que exploten recursos naturales en la zona sin autorización argentina.
El Gobierno británico, por su parte, reiteró que su compromiso con las islas es “absoluto e inamovible” y sostuvo su posición en el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. En paralelo al cruce diplomático, Londres confirmó planes para reemplazar los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 desplegados en las islas por aeronaves Tranche 2, con mayor capacidad operativa, hacia fines de 2027. Según el Ministerio de Defensa británico, se trata de una rotación planificada con anterioridad a la actual escalada política.
Mientras Argentina profundiza su reclamo diplomático y económico, el Reino Unido mantiene su posición sobre la defensa del archipiélago y sobre la continuidad de su presencia militar. El cronograma de recambio de aeronaves previsto para fines de 2027 aparece como el próximo dato verificable a seguir en la evolución del conflicto.




