La Unión Europea avanzará con nuevas restricciones para el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales, a partir de una propuesta que presentará la Comisión Europea este jueves. La presidenta del organismo, Ursula von der Leyen, anunció durante su discurso anual ante el Parlamento Europeo que el bloque impulsará una prohibición para los menores de 13 años y limitaciones para quienes tengan entre 13 y 15. El objetivo declarado es responder a la preocupación por los efectos del uso intensivo de estas plataformas en menores.
El esquema previsto contempla que los adolescentes de entre 13 y 15 años sólo puedan usar “mini cuentas” creadas y supervisadas por sus padres o tutores, con funciones limitadas y un máximo de una hora diaria. Para el grupo de entre 15 y 18 años, las plataformas deberán incorporar mecanismos de diseño seguro. La propuesta será formalizada bajo el nombre EU Kids Act, según el anuncio realizado por la jefa del Ejecutivo comunitario.
Datos de uso
La Comisión Europea informó en junio que los jóvenes europeos pasan en promedio 4,5 horas conectados durante los días de escuela y 6,1 horas los fines de semana. Además, señaló que un 14% de los adolescentes declaró pasar más de 10 horas diarias frente a pantallas. Esas cifras fueron presentadas como fundamento del debate regulatorio y no como una medición independiente de esta redacción.
Antecedentes y alcance
La iniciativa se inscribe en una tendencia internacional hacia mayores controles sobre el acceso de menores a las redes sociales. Australia fue uno de los primeros países en avanzar con una prohibición para menores de 16 años, mientras que la Unión Europea optó por un sistema diferenciado según la edad. En su discurso, Ursula von der Leyen sostuvo: “Somos nosotros quienes decidimos las reglas, no las grandes tecnológicas”.
La presentación formal del EU Kids Act este jueves abrirá la etapa institucional de discusión dentro del bloque, con definiciones posteriores sobre su implementación y el alcance efectivo de las obligaciones para las plataformas. El texto deberá precisar cómo se controlará la edad de los usuarios y qué exigencias concretas recaerán sobre las empresas tecnológicas.




