Un copiloto de FlyDubai atacó al capitán de un vuelo que trasladaba a unos 170 pasajeros y provocó una emergencia aérea que terminó con un aterrizaje en Arabia Saudita. Según el relato difundido, el episodio ocurrió en un Boeing 737 Max 8 que viajaba desde Dubái hacia Tel Aviv.
El agresor fue identificado como un ciudadano omaní, de acuerdo con la información difundida en torno al caso. Durante el vuelo, apuñaló al capitán e intentó hacer descender la aeronave de manera brusca, mientras sobrevolaba la frontera con Jordania. La maniobra generó una caída de cerca de 5.000 metros en menos de 30 segundos.
Reacción a bordo La emisión de una señal de socorro llevó a la Fuerza Aérea de Israel a desplegar aviones de combate ante la sospecha de un secuestro o de un atentado suicida. En paralelo, varios pasajeros israelíes ingresaron en la cabina de mando, redujeron al copiloto y permitieron estabilizar la situación. Un médico a bordo asistió al capitán herido mientras la tripulación recuperaba el control del vuelo.
La aeronave aterrizó de emergencia a las 9:45 hora local en el aeropuerto internacional de Tabuk, en Arabia Saudita. Tanto el capitán como el copiloto fueron trasladados a centros asistenciales con heridas de distinta gravedad, y las autoridades saudíes detuvieron e interrogaron al atacante. La compañía FlyDubai envió aeronaves de reemplazo para completar el traslado de los pasajeros hacia el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.
Calificación oficial Desde el gobierno israelí calificaron el hecho como un "intento de ataque terrorista yihadista" y descartaron que se tratara de un problema de salud mental. Con esa definición, el episodio quedó bajo un encuadre de seguridad internacional que puede derivar en nuevas evaluaciones sobre los protocolos de control en vuelo, la respuesta militar y la coordinación entre aerolíneas y autoridades aeroportuarias.




