Las autoridades de Brasil bloquearon la operatoria de al menos 506 sitios con indicios de ofrecer apuestas ilegales en línea, tras la prohibición decretada por el Gobierno el 25 de septiembre, según informó la prensa local. La medida alcanza a apuestas deportivas y casinos en línea, y se enmarca en una política de restricción del mercado digital de juego. El alcance es relevante porque combina bloqueo de dominios, retiro de publicidad y control sobre canales de difusión.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó la disposición que elimina de manera provisional las apuestas deportivas en línea, incluidos los casinos, ante la preocupación por el aumento de las adicciones al juego y el endeudamiento de la población. En ese contexto, el Gobierno pidió a Telegram retirar 43 canales y grupos que promovían apuestas y casinos. La decisión apunta a cortar tanto la oferta como la promoción de estas plataformas.
Publicidad digital bajo revisión
El Ministerio de Justicia detectó difusión de publicidad en grandes plataformas digitales, entre ellas Google y Meta. En Google fueron identificados unos 1.960 anuncios correspondientes a dominios en Brasil, mientras que en Meta se documentaron otros publicados desde el 25 de septiembre. Las cifras muestran que la operatoria no se limitaba a sitios web, sino también a la promoción comercial en plataformas de alcance masivo.
Las autoridades prevén reunirse con representantes de Google y Meta para discutir el bloqueo de nuevos anuncios, el retiro de publicidad, la identificación de páginas con identidad disimulada y el control de contenidos difundidos. El objetivo oficial es impedir que la actividad continúe mediante nuevos dominios, aplicaciones, redes sociales o servicios digitales alojados fuera del país. Ese esquema anticipa una etapa de fiscalización sobre la circulación de mensajes y enlaces vinculados con apuestas.
Plazos y próximos pasos
La medida prohíbe apuestas fijas y juegos en línea, con plazo hasta el 5 de octubre para que los usuarios retiren sus fondos y hasta el 6 de octubre para que los sitios y aplicaciones eliminen las ofertas. Esos vencimientos marcan el cronograma inmediato de aplicación. El seguimiento posterior quedará ligado a la capacidad estatal de detectar nuevos dominios y sostener el bloqueo de la publicidad digital.




