El periodista y locutor González Oro, conocido como El Negro Oro, murió a los 74 años en Uruguay tras un deterioro general de su salud. El material difundido no precisó un diagnóstico único como causa del deceso, pero sí indicó que atravesaba complicaciones respiratorias, cardíacas y de movilidad. En los meses previos, él mismo había expuesto públicamente las dificultades físicas que limitaban su vida cotidiana en Punta del Este.
Antecedentes médicos
Según el texto original, el cuadro se había agravado de manera marcada durante el último año. Entre los problemas señalados figuraban dificultades respiratorias severas, pérdida de movilidad y equilibrio, y antecedentes cardíacos de larga data. En ese punto, se consignó que desde 2017 había sido sometido a una cirugía a corazón abierto en la que le colocaron tres bypass. Esa intervención marcó el inicio de una etapa de seguimiento médico más complejo.
Limitaciones en la vida diaria
Antes de su fallecimiento, el propio González Oro había dicho que caminar apenas diez cuadras lo dejaba sin aire y que sentía que necesitaba asistencia médica inmediata. También reconoció que la inestabilidad física le dificultaba desplazarse por sus propios medios y elevaba el riesgo de caídas. Ese deterioro le impidió volver a viajar a Madrid para visitar a sus hijos, de acuerdo con el contenido difundido.
Últimas declaraciones
En una de sus últimas entrevistas, el conductor afirmó: “Nunca voy a pedir asistencia, que me lleven en silla de ruedas porque me da vergüenza, no quiero verme así”. En esa misma línea, explicó que evitaba el contacto presencial con su familia porque no quería que lo vieran “en la decadencia”. Las frases fueron citadas en el texto como parte de su testimonio sobre el estado de salud que atravesaba.
Mensajes de despedida
Durante sus últimos meses, el periodista utilizó sus redes sociales para publicar textos de tono reflexivo, con poemas y citas literarias. En esos mensajes aseguró estar “muy cerca de mi ocaso” y agradeció a su público: “Recibí mucho a lo largo de esta vida. Ustedes me hicieron vivir enteramente. Gracias por todo y también les di casi todo lo que tenía”. El cierre de su evolución clínica quedó asociado a ese deterioro sostenido, sin que el material original mencionara una fecha exacta del fallecimiento ni un parte médico oficial.




