Carlos Maslatón afirmó que el Gobierno no está haciendo ningún esfuerzo para controlar la inflación y lo definió como una “máquina de fabricar inflación”. En sus declaraciones, el analista cuestionó el dato de 2% de inflación y sostuvo que ese nivel no expresa una baja real del fenómeno, sino una “represión de la inflación”. La observación apunta al modo en que se interpreta el indicador oficial y a las herramientas de política económica que, según su visión, estarían conteniendo el precio medido sin resolver su dinámica de fondo.
Emisión monetaria
Maslatón también señaló que la gestión actual registra un récord de emisión monetaria, pese a los discursos oficiales que sostienen lo contrario. Según explicó, la emisión no se limita a la impresión de papel moneda para financiar el gasto público, sino que incluye múltiples formas de expandir los medios de pago en el sistema económico. En ese planteo, la discusión no pasa solo por la cantidad de billetes en circulación, sino por el conjunto de instrumentos que amplían la base monetaria.
Las declaraciones se inscriben en el debate sobre la consistencia de los datos de inflación y sobre el alcance de las medidas oficiales para contenerla. En ese marco, la referencia al 2% funciona como un cuestionamiento a la lectura de corto plazo del indicador, mientras que la mención al récord de emisión busca asociar la política monetaria con la persistencia de presiones inflacionarias. El contenido no aporta cifras adicionales ni precisiones sobre períodos, por lo que la crítica queda limitada a la formulación pública de Maslatón.
Por lo expuesto, el punto a seguir es la evolución de los indicadores monetarios y de precios que publique el Gobierno en los próximos informes. La diferencia entre control efectivo de la inflación y represión del indicador, según la interpretación planteada por Maslatón, dependerá de cómo evolucionen la emisión, los medios de pago y la variación mensual de precios.




