En junio, el índice de salarios registró una suba mensual de 2,9% y una variación interanual de 35,7%, según el INDEC. En el mismo período, el costo de vida había aumentado 1,9%, por lo que los ingresos formales y no registrados mostraron una mejora real en ese mes. El dato importa porque permite medir la relación entre remuneraciones e inflación, un indicador central para el poder de compra y para la negociación paritaria.
En la comparación interanual, el índice se explicó por alzas de 29,6% en el sector privado registrado, 30,1% en el sector público y 59,5% en el sector privado no registrado. Esa diferencia entre segmentos refleja la heterogeneidad del mercado laboral argentino, donde conviven empleos formalizados, empleo estatal y trabajo no registrado con dinámicas salariales distintas. Para empresas, sindicatos y organismos públicos, la evolución de estos valores funciona como referencia para revisar acuerdos, presupuestos y proyecciones de costos laborales.
Desagregación por sector En el mes, los salarios del sector privado registrado crecieron 1,9% y los del sector público 3,4%, siempre de acuerdo con el INDEC. Dentro del empleo público, el nivel nacional subió 1,1% y el provincial 2%. La diferencia, según el organismo estadístico, se explica por el aumento salarial otorgado al personal de las universidades nacionales, que se computa dentro del sector público total pero no en los subsectores nacional y provincial.
Trabajo no registrado El sector privado no registrado mostró un avance mensual de 4,4%, también según el índice oficial. Ese comportamiento suele tener lecturas más limitadas por la menor disponibilidad de datos directos y por la informalidad del segmento, pero igualmente integra el indicador general de salarios que publica el instituto. Para el análisis económico, esa variación es relevante porque incide en el ingreso de una porción de trabajadores sin cobertura plena de los mecanismos formales de negociación.
El índice acumula una suba de 18,5% respecto de diciembre de 2025, según la publicación difundida por el INDEC. El dato deja como variable a seguir la evolución de los próximos meses, en particular la capacidad de los aumentos pactados para sostenerse por encima de la inflación. También queda pendiente observar si la mejora se consolida en el empleo registrado o si continúa concentrada en segmentos con mayor volatilidad, como el trabajo no registrado.




