El proyecto de ley del Súper RIGI volverá a quedar bajo la lupa legislativa este miércoles, cuando funcionarios del Ministerio de Economía expongan ante un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Economía Nacional e Inversión; y Legislación General del Senado. La reunión está convocada para las 16, en el Salón Azul.
Según la citación, asistirán Daniel González Casartelli, secretario de Coordinación de Energía y Minería; Carlos Guberman, secretario de Hacienda; Pablo Agustín Lavigne, secretario de Coordinación de Producción; y Daniela Ramos, subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento.
La discusión se da en un contexto de alta sensibilidad política, luego de que la oposición reclamara la presencia del ministro Caputo. En ese marco, la exposición de los funcionarios aparece como un intento del oficialismo por sostener el avance del proyecto y defender una iniciativa que ya obtuvo media sanción en Diputados.
La propuesta busca replicar un esquema similar al RIGI de la Ley Bases, aunque con un alcance distinto: está orientada a nuevas industrias todavía no desarrolladas en el país, con foco en sectores tecnológicos, como la inteligencia artificial, y productivos. El objetivo central es atraer grandes inversiones mediante beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios excepcionales, además de garantías de estabilidad por un plazo de unos 30 años.
Para acceder al régimen, los proyectos deberán comprometer una inversión mínima de 1.000 millones de dólares y ejecutar al menos el 20% de ese monto dentro de los primeros dos años. La adhesión se canalizará a través de los llamados Vehículos de Proyecto Único, conocidos como VPU.
El paquete de incentivos incluye rebajas en el impuesto a las Ganancias, con una alícuota del 15%, amortización acelerada, posibilidad de computar quebrantos sin límite temporal, créditos fiscales para IVA, exenciones en derechos de exportación e importación, alícuotas especiales en contribuciones patronales y la quita de impuestos locales, entre otros beneficios.
Durante el debate en la Cámara baja también se incorporaron modificaciones que amplían el alcance del régimen. Entre ellas, se sumó como objetivo prioritario el desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas o tecnológicas; se delegó en el Poder Ejecutivo Nacional la definición de las nuevas actividades económicas; se estableció un plan de desarrollo de proveedores locales y se dispuso la creación de un registro público de los proyectos alcanzados por el Súper RIGI.
En términos políticos, la discusión no solo gira en torno al diseño del régimen, sino también a sus efectos sobre la política industrial y la capacidad del Estado para orientar inversiones. Por eso, la reunión en el Senado será clave para medir el respaldo que conserva la iniciativa y las objeciones que aún despierta en la oposición.



