El endeudamiento de las familias argentinas volvió a subir en julio y alcanzó una mora de 12,94%, según un informe de la consultora 1816 elaborado con datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU). En el mismo período, la morosidad total del sector privado pasó de 7,63% a 7,73% y la de las empresas se movió de 3,50% a 3,61%. El dato llega en medio de la discusión política sobre eventuales mecanismos de alivio para deudores y de la negativa del oficialismo a impulsar esas iniciativas.
El informe señala que la mora de los hogares había sido de 12,77% en junio y que en julio subió a 12,94%. De acuerdo con la consultora, las deudas de las familias aumentaron en 23 de las 30 principales entidades relevadas. Además, se estima que hay casi 6 millones de personas con atrasos superiores a 90 días sobre un padrón de 20,8 millones de deudores.
Señal de deterioro
El problema aparece con mayor intensidad en billeteras virtuales como Mercado Pago y en entidades no tradicionales, donde la tasa de morosidad llegó al 33,69%. El material también compara la situación actual con octubre de 2024, cuando la tasa de morosidad era de 2,5%. Esa evolución muestra un incremento sostenido en menos de dos años y explica por qué el tema volvió al centro del debate legislativo y eclesiástico.
En paralelo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sostuvo este lunes en una entrevista con Ignacio Ortelli en radio Rivadavia que existe “un poco de mora” por la suba de tasas. También afirmó: “En términos de PBI es insignificante, la mayoría son montos pequeños” y agregó: “No creemos que sea necesario que el Estado intervenga”. Según el texto original, esas expresiones contrastan con el informe de 1816, que registró un aumento de la morosidad en julio.
Reclamo de la Iglesia
La Iglesia Católica pidió una respuesta frente a la situación de las familias endeudadas. El titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, reclamó alguna intervención ante “deudas leoninas” y planteó que “alguna solución tiene que haber en cuanto al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar”.
Colombo añadió: “Lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”, en referencia a las declaraciones atribuidas al presidente Javier Milei, quien consideró que se trata de un problema entre privados. El reclamo se produce mientras se prepara la visita del Papa a la Argentina y en un contexto en el que la oposición intentó avanzar con proyectos de alivio para los endeudados. El próximo dato a seguir será la evolución de la morosidad en los informes de agosto y la definición legislativa sobre esas iniciativas.




