El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana, sostuvo que el Gobierno debe volver a realizar compras de reservas de montos “más importantes”, aun si eso implica aceptar “un tipo de cambio más depreciado”. La definición llegó en una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, en la que también evaluó la inflación, la actividad económica y el escenario político hacia 2027.
Reservas y tipo de cambio
Artana afirmó que la administración nacional “tiene que seguir comprando reservas” y señaló que el ritmo actual se redujo, en parte, por la estacionalidad. Según su cálculo, el Gobierno compraría este mes alrededor de US$500 millones, una cifra que consideró insuficiente frente a la necesidad de reforzar el balance del Banco Central. Agregó que no habla de montos extraordinarios, sino de “matices” en la política cambiaria y monetaria.
En ese punto, el economista explicó que él compraría “un poco más”, incluso si eso exigiera tolerar una depreciación mayor del tipo de cambio. También recordó que, según lo que había dicho el viceministro de Economía, la meta de cara a las elecciones era sumar US$10.000 millones más, aunque mencionó que antes se había hablado de entre US$10.000 millones y US$17.000 millones. Para Artana, si el Gobierno comprara más de lo previsto, eso no le generaría preocupación, aunque descartó escenarios de magnitud mucho mayor porque “no hay mercado para eso”.
Inflación y actividad
Sobre la inflación, Artana señaló que el Gobierno busca consolidar la baja desde niveles cercanos al 200% anual hasta el 30% actual, pero advirtió que el tramo final hacia un dígito suele demandar más tiempo. Citó como antecedentes a Uruguay y Brasil en los años 90, y a Chile e Israel en los 80, para explicar que la desinflación se vuelve más lenta cuando baja de 30% a 5%. También atribuyó parte de la dinámica reciente a factores puntuales, como la caída del precio de los combustibles.
En cuanto a la actividad, consideró que la economía tuvo un desempeño “bastante aceptable” después de una corrección fiscal de 5 puntos del PBI en el primer año y de un apretón monetario en el segundo, que elevó las tasas de interés. Sostuvo que ese contexto generó efectos de corto plazo, pero que algunos sectores evolucionaron mejor que el promedio mientras otros quedaron rezagados. De cara a los próximos meses, estimó que la inflación podría volver a ubicarse en niveles que comiencen con 1, aunque más cerca del 2% que del 1,5%.
Elección y reformas
Artana también vinculó el escenario económico con la elección legislativa de 2027 y con la continuidad del programa de La Libertad Avanza. Señaló que el debate electoral empieza a introducir ruido sobre la confirmación del rumbo económico, en particular respecto de las cuentas fiscales equilibradas, la independencia del Banco Central frente al Tesoro y la apertura al mundo. En ese marco, defendió las actividades de hidrocarburos, minería y campo como sectores que, según su mirada, no deberían ser desalentados.
El economista agregó que una reforma laboral, si tiene efectos sobre el empleo formal, los mostraría con rezago y no de manera inmediata. También dijo que la adaptación a nuevas reglas de juego requiere tiempo para sindicatos, empresarios y trabajadores. Como cierre, afirmó que ve margen para seguir comprando reservas y sumar algo más de liquidez, pero no observó margen fiscal para medidas de mayor alcance.




