El costo de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentó 2,1% en julio, por debajo del 2,6% de junio, de acuerdo con el relevamiento difundido este martes por el INDEC. Pese a la desaceleración mensual, el indicador acumuló una suba de 19,2% en los primeros siete meses del año y una variación interanual de 32,5%.
La evolución de julio estuvo determinada, una vez más, por la mano de obra, que subió 2,5% y explicó la mayor parte del incremento general, con una incidencia de 1,20 puntos porcentuales. Los materiales avanzaron 1,6% y aportaron 0,65 puntos, mientras que los gastos generales crecieron 2,5%, con una incidencia de 0,26 puntos.
El dato confirma que el componente laboral sigue siendo el principal factor de presión sobre los costos del sector. La mano de obra asalariada registró una suba mensual de 2,6% y los subcontratos, de 1,8%. En la comparación interanual, esos rubros acumularon aumentos de 40,7% y 30,5%, respectivamente.
Según explicó el organismo, el resultado de julio reflejó el acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), firmado el 19 de mayo y homologado en junio, con aplicación desde julio para las categorías alcanzadas por el convenio colectivo. También incidió una asignación no remunerativa y extraordinaria derivada de la resolución oficial.
En términos acumulados, la mano de obra muestra una suba de 23,9% en lo que va del año, por encima del 22,5% de los gastos generales y del 13,3% de los materiales. En la variación interanual, el componente laboral también lidera con 39,1%, seguido por los gastos generales, con 34,4%, y los materiales, con 24,9%.
Dentro del capítulo de materiales, la suba mensual de 1,6% mostró un comportamiento heterogéneo. Entre los mayores aumentos se destacaron cables y conductores de media y baja tensión, con 3,7%; vidrios, con 3,6%; y caños y accesorios de hierro, con 3,5%. También avanzaron 3,5% los productos de cobre, plomo y estaño.
En contraste, algunos insumos centrales para la estructura de una obra tuvieron variaciones mucho más moderadas. El hierro para la construcción subió apenas 0,2%, mientras que cemento, cal y yeso lo hicieron 0,3%. Los artículos sanitarios de loza aumentaron 0,4%.
La dispersión entre materiales vuelve a mostrar una dinámica desigual dentro del sector: mientras insumos vinculados con instalaciones y terminaciones registran alzas más marcadas, los elementos básicos de estructura se movieron por debajo del promedio general. Esa diferencia termina condicionando el costo final de las obras y complica la previsibilidad para empresas y desarrolladores.
Los gastos generales crecieron 2,5% por el impacto de nuevos valores tarifarios de las distribuidoras eléctricas Edenor y Edesur, además de actualizaciones en conexiones de gas y en los valores de consumo y conexiones de agua y cloaca. Entre los servicios de alquiler relevados, los mayores incrementos fueron para el camión volcador y la pala cargadora, ambos con 5%, seguidos por la camioneta, con 4,9%, y los andamios, con 3,4%.
Por tipo de obra, el informe mostró que los mayores aumentos de julio correspondieron a vidrios, con 3,6%; movimiento de tierra, con 3%; y otros trabajos y gastos, con 2,7%. En el otro extremo, la carpintería metálica y herrería prácticamente no tuvo variación mensual, mientras que carpintería de madera subió 1,2% y yesería, 1,3%.
Para una vivienda multifamiliar, el índice marcó un alza mensual de 1,8%, por debajo del 2,6% de junio. En una vivienda unifamiliar, el aumento fue de 1,6%, también menor al 2% del mes previo. El dato sugiere una moderación relativa, aunque no alcanza para revertir la tendencia de encarecimiento sostenido que atraviesa al sector.




