La economía cayó 2,9% en julio, según el INDEC, y quedó más expuesta a una recesión técnica en el tercer trimestre. El retroceso mensual del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) fue el mayor desde la etapa inicial de la pandemia de Covid-19, con impacto concentrado en sectores como industria, comercio y construcción.
El organismo oficial informó este jueves que la actividad también bajó 1,4% en la comparación interanual. De acuerdo con el relevamiento, la contracción mensual no se veía desde marzo y abril de 2020, meses marcados por la primera cuarentena, y fue la peor desde septiembre de 2019 si se excluyen esos registros excepcionales. La señal es relevante porque el segundo trimestre ya había cerrado con una baja de 0,6% trimestral desestacionalizada, según cálculos difundidos por consultoras privadas.
Señales sectoriales
Antes del dato del EMAE, el INDEC había informado caídas mensuales de 5% en la industria manufacturera y de 4,6% en la construcción. El analista financiero Andrés Reschini señaló que, frente a diciembre del año pasado, el comercio es uno de los rubros más golpeados entre los de mayor peso en la actividad. En paralelo, la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia indicó que el resultado de julio fue el cuarto mayor retroceso mensual de la serie 2004-2026, excluida la pandemia.
Factores del descenso
El economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, sostuvo que el dato oficial fue “peor a lo esperado” y atribuyó la caída a un componente tendencial y a factores coyunturales. Entre los primeros mencionó el bajo desempeño de las actividades no primarias, afectadas por el dólar barato, salarios reales que no repuntan y un crédito que no termina de reactivarse. Entre los segundos incluyó un agro que dejó de crecer y elementos transitorios, como el Mundial, que habrían incidido en menor medida.
Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo atribuyó parte de la baja a causas puntuales. En sus redes sociales mencionó la menor disponibilidad de gas para la industria manufacturera, las mayores lluvias y nevadas respecto de los promedios históricos para la construcción, la minería y algunos servicios, y la reducción de horas trabajadas en algunos sectores en relación con el Mundial de fútbol. Con ese cuadro, la serie desestacionalizada del EMAE retrocedió a mínimos desde marzo de 2025.
Qué puede pasar en agosto
Para los próximos meses, Ammiel Pardo, economista de Aldazabal, estimó una dinámica mixta en agosto, aunque con un desempeño más favorable que el de julio. Carrera advirtió que el riesgo de recesión técnica, definida como dos caídas trimestrales consecutivas, “cada vez es más grande” y que aun con una recuperación parcial en agosto y septiembre podría no alcanzarse a evitar ese escenario. En la misma línea, LCG calculó que, si el segundo trimestre cerró con una baja de 0,6% y julio ya mostró la contracción informada por el INDEC, la economía necesitaría crecer a tasas de 3% mensual en agosto y septiembre para esquivar esa condición.




