Entre enero y julio, las exportaciones argentinas crecieron 22,9% y el superávit comercial se cuadruplicó, según un informe de LP Consulting citado por la Agencia Noticias Argentinas. El estudio sostuvo que todavía es prematuro definir si se trata de un cambio estructural en la inserción externa del país o de un año extraordinario. La diferencia importa porque condiciona la lectura sobre la capacidad de sostener divisas, actividad y recaudación en los próximos ejercicios.
El trabajo indicó que las exportaciones de bienes superaron los US$ 58.000 millones en los primeros siete meses de 2026, mientras las importaciones cayeron 3,5%. Con ese comportamiento, el superávit comercial alcanzó los US$ 16.000 millones, más de cuatro veces el resultado de igual período de 2025. LP Consulting advirtió que la foto general oculta matices que deben desagregarse antes de sacar conclusiones apresuradas.
Precio y cantidad
Uno de los puntos centrales del informe fue la separación entre precios y volúmenes exportados, un criterio básico en el análisis del comercio exterior. De los aproximadamente US$ 10.900 millones adicionales exportados este año, cerca de la mitad respondió a mayores cantidades vendidas y la otra mitad a mejores precios internacionales. En términos prácticos, la mejora no provino solo de una suba de cotizaciones, sino también de un aumento de la producción y de los embarques.
Energía y minería
Según LP Consulting, el boom exportador de 2026 no tuvo al agro como principal motor. El complejo sojero, que suele ocupar un lugar central en la canasta exportadora, aportó apenas unos US$ 300 millones al incremento total. En cambio, el petróleo crudo trepó 59% interanual hasta los US$ 5.722 millones y explicó por sí solo casi una quinta parte del crecimiento exportador. A eso se sumaron el oro, con cerca de US$ 975 millones adicionales, y el litio, con US$ 760 millones más, en ambos casos con incidencia relevante de los precios internacionales y, en el caso del litio, también de un salto de casi 60% en las cantidades vendidas.
Sector agroindustrial
El agro, de todos modos, registró una campaña excepcional. Las exportaciones agroindustriales alcanzaron un récord de 74 millones de toneladas en siete meses, con un trigo que exportó 53% más en cantidades pese a precios 9% inferiores. El informe atribuyó ese desempeño a condiciones climáticas favorables, aunque remarcó que ese tipo de campaña difícilmente se repite con la misma intensidad. Entre combustibles, energía y manufacturas industriales se explicó el 57% del incremento exportador del período.
Perspectivas hacia 2027
La consultora planteó dudas sobre la sostenibilidad del salto comercial hacia 2027. En el plano agrícola, señaló que las proyecciones para la campaña 2026/27 anticipan una producción de trigo y un saldo exportable sensiblemente inferiores a los del ciclo actual, además de cierta normalización en maíz. También mencionó que la Bolsa de Cereales de Rosario estima una caída de aproximadamente 5% en el volumen de la próxima campaña gruesa, en un escenario condicionado por El Niño. En paralelo, una parte de la mejora en petróleo, oro y otros commodities podría revertirse si cambian los precios internacionales.
El informe sostuvo, sin embargo, que el contrapeso más sólido está en energía y minería, con Vaca Muerta y el litio como vectores de expansión física de la oferta exportable. A eso se suma una reducción gradual de los derechos de exportación, que no explica el salto ya observado pero podría mejorar la competitividad en los próximos años. El próximo dato a seguir será si la expansión de volúmenes en energía y minería compensa una eventual normalización del agro y de los precios globales.




