El Ministerio de Economía informó este martes que el sector público nacional registró en julio un superávit financiero de $244.897 millones. El dato se explicó por un superávit primario de $2.960.333 millones y por el pago de intereses de la deuda por $2.715.436 millones, en un mes atravesado por una elevada concentración de vencimientos.
Según señaló el ministro de Economía, Luis Caputo, el resultado se alcanzó “en un mes con una alta concentración de vencimientos de intereses de deuda”, por el pago de cupones de los bonos Globales y Bonares. La lectura oficial busca mostrar solidez fiscal, aunque el dato también refleja el peso que sigue teniendo el servicio de deuda sobre las cuentas públicas.
En el acumulado de los primeros 7 meses del año, el sector público registró un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,9% del PIB y un superávit financiero de alrededor de 0,1% del PIB. Ese desempeño resulta clave para la estrategia económica del Gobierno, que viene poniendo el equilibrio fiscal en el centro de su programa.
Caputo sostuvo además que en el mes el gasto primario cayó 7% interanual en términos reales, mientras que la Asignación Universal por Hijo aumentó 3,8%. También afirmó que el superávit fiscal se logró en el marco de una reducción de impuestos acumulada de casi 3% del PIB desde el inicio de la gestión.
Sin embargo, en los últimos días volvió a discutirse la forma en que el Gobierno obtuvo este saldo favorable, a partir de retenciones de dinero destinado a fondos fiduciarios que no fueron aplicados a sus fines específicos. Esa controversia agrega tensión política a un resultado que, aunque positivo en términos contables, abre interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema fiscal.
En detalle, los ingresos totales del sector público nacional alcanzaron los $17.092.374 millones, con una suba de 30,4% interanual. Los recursos tributarios, en tanto, crecieron 29,6% interanual.
Del lado del gasto, en julio totalizó $14.132.041 millones, un incremento de 34,4% interanual. Las prestaciones sociales ascendieron a $8.687.144 millones, con una suba de 22,9%, influida por el aumento de la AUH y parcialmente compensada por la concentración de pagos registrada el año pasado en concepto de prestación alimentaria.
Las remuneraciones llegaron a $2.178.520 millones y las transferencias corrientes sumaron $4.766.318 millones. Dentro de ese rubro, las destinadas a universidades crecieron casi 50% interanual, según precisó el Ministerio de Economía.
Los subsidios económicos se ubicaron en $1.180.615 millones, con predominio de los destinados a energía y transporte. En paralelo, el gasto de capital alcanzó $280.951 millones, con incrementos en obras de infraestructura eléctrica, de transporte e hídricas.




